La mayor planta solar de Portugal entra en quiebra por bajos ingresos

La empresa británica Welink Energy Portugal 2 UK se declaró en concurso de acreedores cinco años después de la inauguración de Solara4, la central fotovoltaica más grande de Portugal, que cuenta con una capacidad instalada de 219 MW. La medida se produjo tras no alcanzarse las expectativas financieras proyectadas en el inicio del proyecto, según consta en un informe de la consultora BDO difundido por el medio portugués Expresso.

De acuerdo con el documento, la generación de electricidad en Solara4 estuvo de manera constante por debajo de las previsiones originales. La falta de rendimiento respondió a una combinación de inconvenientes operativos y dinámicas del mercado energético que afectaron el flujo de caja de la compañía.

Trabas ambientales y planes de ampliación frenados

Las dificultades financieras se profundizaron pese a las metas de expansión que Welink había diseñado para el predio. En 2024, la firma anunció la intención de realizar una inversión destinada a incrementar la potencia solar en 50 MW, sumar un parque eólico de 264 MW con 40 turbinas y añadir un sistema de baterías de almacenamiento de 100 MW. El objetivo final era alcanzar una capacidad total de 600 MW y generar cerca de 1,1 TWh al año.

Sin embargo, la Agencia Portuguesa do Ambiente emitió una evaluación dictaminando que la propuesta no garantizaba la protección suficiente de los activos ambientales del área. En una revisión posterior, las autoridades gubernamentales sugirieron reducir la cantidad de aerogeneradores a la mitad y llevar el expediente a consulta pública, instancia desde la cual no se registraron nuevos progresos.

Conflictos con la constructora y la caída de precios

A las trabas técnicas y administrativas se sumó una disputa con la compañía a cargo de las obras, China Triumph International Engineering. Las publicaciones locales señalan que la contratista china podría haber incumplido parte de sus compromisos contractuales, lo que complicó el funcionamiento regular de la central.

En el plano comercial, la planta operaba bajo el esquema conocido como merchant, comercializando la energía producida directamente en el mercado mayorista sin contar con un contrato de compra de precio fijo (PPA). La rápida proliferación de la tecnología fotovoltaica generó episodios de sobreoferta durante las horas de mayor radiación solar, provocando que los precios del mercado cayeran a cero o a valores negativos, reduciendo drásticamente los ingresos previstos por la empresa.