Joseph Gordon-Levitt advierte sobre los peligros de la IA

El actor Joseph Gordon-Levitt, quien se desempeña como defensor global de la gobernanza digital centrada en el ser humano para las Naciones Unidas, lanzó una advertencia sobre el rumbo que está tomando el desarrollo de la inteligencia artificial. Durante una entrevista en formato de video con The New York Times, el artista señaló que la tecnología está siendo configurada para apoderarse de la intimidad de los usuarios y pidió poner el foco en las empresas que lideran estos proyectos.

Al ser consultado sobre sus mayores temores en torno a la inteligencia artificial, Gordon-Levitt prefirió no reducir el debate a discursos catastrofistas simplificados. Si bien reconoció la validez teórica de quienes temen una eventual amenaza existencial para la humanidad, aclaró que sus inquietudes centrales van en otra dirección.

El impacto en la democracia y las emociones

El actor remarcó que lo que realmente le preocupa es el deterioro de las instituciones democráticas y la pérdida de la empatía humana. Según explicó, las grandes compañías tecnológicas apuestan a tomar el control de sectores enteros de la economía, un escenario que calificó como una forma de totalitarismo.

De la misma manera, Gordon-Levitt alertó sobre la manipulación afectiva que persiguen estos desarrollos. Señaló que los modelos de inteligencia artificial se están entrenando para entablar lazos de amistad o simular relaciones amorosas con las personas. En ese sentido, enfatizó que el temor no debe ser hacia la tecnología en sí misma, sino hacia las intenciones de las personas y corporaciones que la construyen.

Involucramiento institucional y defensa de los creadores

Gordon-Levitt fue designado en marzo en su cargo dentro de la ONU, una función creada para fortalecer la comprensión pública sobre cómo las tecnologías digitales impactan en la vida cotidiana, los derechos y las oportunidades de la sociedad.

Su postura no es nueva. En enero, el actor sumó su firma a una campaña impulsada por más de 700 artistas, escritores y creadores —entre los que también figuraron Scarlett Johansson y Cate Blanchett— para denunciar a las empresas tecnológicas que utilizan obras protegidas por derechos de autor sin autorización previa.