John Ternus asume como nuevo CEO de Apple tras la salida de Tim Cook

Este 1 de septiembre se hizo efectivo el recambio en la cúpula de Apple. John Ternus tomó el cargo de CEO de la compañía en reemplazo de Tim Cook, en un relevo que ya había sido anunciado en el mes de abril y que marca el comienzo de un nuevo período para la firma tecnológica.

El primer compromiso público de Ternus como máximo responsable de la empresa se dará en ocho días, cuando encabece el evento de presentación de la nueva línea del iPhone. La transición se concreta luego de una etapa en la que Apple pasó de valer unos 350.000 millones de dólares cuando Cook asumió en 2011, a rozar los 4,7 billones de dólares de la actualidad, con ingresos anuales de 400.000 millones y ganancias cercanas a los 100.000 millones de dólares.

Una organización basada en funciones y no en divisiones

Más allá de las cifras financieras, la designación de Ternus se vincula directamente con el funcionamiento interno de Apple. A diferencia de otras gigantes del sector como Google, Amazon o Microsoft —que operan mediante divisiones de negocios independientes con sus propios presupuestos y jefes de área—, la empresa de Cupertino se organiza a partir de funciones transversales.

Dentro del organigrama no existe un responsable único para el negocio del iPhone o del Mac. En su lugar, la estructura cuenta con direcciones de Ingeniería de Hardware, Software, Servicios y Marketing, entre otras. Como han destacado análisis de publicaciones como Harvard Business Review, bajo este esquema los especialistas conducen a otros especialistas, lo que provoca que ninguna figura por debajo del CEO posea una visión completa del producto.

El rol del CEO como árbitro técnico

Esta arquitectura organizativa convierte al CEO de Apple en una figura distinta a la de un asignador de capitales entre unidades de negocio. El director ejecutivo actúa como un árbitro en las decisiones técnicas diarias y es quien debe destrabar las discusiones entre las distintas áreas organizativas.

Entre sus atribuciones está la de inclinar la balanza en dilemas como reducir el grosor de un dispositivo o priorizar una batería de mayor capacidad, decidir si una herramienta se lanza al mercado de forma anticipada o se posterga para un desarrollo más maduro, o determinar si se sacrifica margen comercial en favor de un componente de mejor calidad. Debido a esto, la formación y el recorrido profesional del nuevo CEO terminan definiendo el criterio con el que la firma resuelve sus debates de ingeniería y diseño.