Greenpeace advierte que más del 80% de España respira aire contaminado

La contaminación atmosférica se mantiene como uno de los principales problemas ambientales en Europa. Un informe de la organización ecologista Greenpeace señaló que más del 80% de la población española estaría expuesta a niveles de contaminación del aire considerados perjudiciales para la salud. Sin embargo, este cálculo tiene una aclaración fundamental vinculada a los criterios de medición utilizados.

La estimación no significa necesariamente que la mayoría de los habitantes viva en zonas donde se incumplen las leyes vigentes. La cifra responde a una comparación entre la exposición de la población y los valores de referencia sanitaria fijados por la Organización Mundial de la Salud (OMS), los cuales son mucho más estrictos que los límites legales aplicados tradicionalmente en el continente europeo.

La diferencia entre los límites legales y las guías de la OMS

Para medir la calidad del aire se monitorean diversos contaminantes, entre los que destacan el dióxido de nitrógeno, el ozono, las partículas PM10 y las partículas finas PM2.5. Estas últimas son particularmente riesgosas debido a su tamaño, equivalente a una treintaava parte del grosor de un cabello humano, lo que les permite ingresar de forma profunda en el sistema respiratorio.

En 2021, la OMS actualizó sus directrices globales y recomendó que la concentración media anual de PM2.5 no supere los 5 microgramos por metro cúbico. Superar ese nivel no implica que el aire se vuelva tóxico de manera inmediata, sino que se sobrepasa un umbral sanitario diseñado para reducir al mínimo los riesgos para la salud. De este modo, un territorio puede cumplir con la normativa legal vigente y, al mismo tiempo, exceder las recomendaciones médicas.

Cambios en la normativa europea hacia 2030

Frente a esta brecha entre legislación y salud, la Unión Europea aprobó la Directiva 2024/2881 sobre calidad del aire. Esta nueva regulación establece objetivos más rigurosos que buscan aproximar progresivamente los límites legales a los valores aconsejados por la OMS, con estándares que deberán aplicarse a partir del año 2030.

Riesgos comprobados para la salud

Más allá de los matices metodológicos en las mediciones, existe consenso en la comunidad científica sobre el impacto negativo de la polución. La Agencia Europea de Medio Ambiente califica la contaminación atmosférica como uno de los mayores riesgos ambientales para la población.

La exposición prolongada a contaminantes como las partículas finas, el dióxido de nitrógeno y el ozono está vinculada de forma directa con el desarrollo de enfermedades cardiovasculares y respiratorias, así como con un incremento en la mortalidad prematura.