La directora taiwanesa Feng-i Fiona Roan presentó su segundo largometraje, titulado Happily Ever After, dentro de la sección Special Presentations del Festival Internacional de Cine de Toronto (TIFF). El filme llega con gran expectativa tras la repercusión de su ópera prima, American Girl, y suma como gran atractivo el debut actoral de la estrella de K-pop Shuhua.
Su trabajo anterior, American Girl, tuvo su estreno mundial en la sección Asian Future del Festival Internacional de Cine de Tokio antes de cosechar siete nominaciones a los premios Golden Horse, donde obtuvo tres estatuillas, entre ellas la de mejor dirección novel. Durante los festejos de dicho galardón, Roan recibió un consejo directo del cineasta Ang Lee, quien le advirtió que la segunda película siempre resulta la más difícil.
El reto de alejarse de la autobiografía
Inspirada en su infancia y en su historia familiar, American Girl cosechó elogios de la crítica pero también generó dudas sobre si la realizadora podría construir relatos por fuera de lo personal. Con Happily Ever After, la directora buscó despegarse de esa etiqueta desde la etapa de desarrollo.
El guion, de carácter totalmente ficcional, fue escrito en el plazo de un año mientras la directora planificaba su propio casamiento. Según explicó la cineasta, la trama busca reflejar las transformaciones emocionales que atraviesan distintas personas en etapas clave de sus vidas.
Una estructura narrativa influenciada por Frozen
La historia profundiza en los vínculos y en las dinámicas emocionales entre dos hermanas. Aunque inicialmente la trama le daba mayor peso a la hermana menor —interpretada por Shuhua—, con el tiempo evolucionó hacia una estructura de coprotagonistas.
Para ajustar el ritmo y lograr un equilibrio en los arcos narrativos de ambos personajes, Roan volvió a mirar la película animada Frozen. Tras analizar detenidamente su guion, aplicó esas herramientas para perfeccionar la estructura y el tiempo de su propio libreto.
La llegada de Shuhua al cine
La incorporación de Shuhua generó interés en la industria cinematográfica y musical. Durante la audición, la producción solo le pidió a la cantante que leyera dos escenas. Su desenvoltura y personalidad natural hicieron que la decisión de contratarla se tomara en el momento.
A lo largo del rodaje, el equipo buscó construir un clima familiar auténtico entre el elenco para afianzar la química en pantalla durante la filmación.