Estudio advierte sobre el peligro de los BORG en universitarios

El consumo excesivo de alcohol en el ámbito universitario suma una nueva preocupación tras la masificación de los «BORG» (sigla en inglés para blackout rage gallons). Se trata de bidones plásticos de un galón (aproximadamente 3,8 litros) rellenos con bebidas alcohólicas de alta graduación, aromatizantes y agua. Según una investigación publicada en la revista Journal of Studies on Alcohol and Drugs, casi un tercio de los estudiantes que consumen estos preparados sufren pérdidas de memoria o amnesia alcohólica.

El trabajo, desarrollado por investigadores vinculados a la Universidad de Rutgers y liderado por Andrea C. King, profesora de psiquiatría y neurociencia conductual de la Universidad de Chicago, es el primero en aportar datos sobre las actitudes, percepciones y consecuencias asociadas al consumo de esta bebida. Para concretar el estudio, se encuestó a más de 100 estudiantes de diversas universidades públicas y privadas de Estados Unidos.

Contenido alcohólico y falsas promesas de reducción de daños

Las respuestas recolectadas indican que un solo BORG puede contener hasta una quinta parte de una botella de licor fuerte, lo que equivale a unos 17 tragos estándar. Aunque en redes sociales estos preparados suelen presentarse erróneamente como una alternativa para moderar los efectos del alcohol —algunas recetas difundidas en internet incluyen agua, electrolitos o cafeína para supuestamente evitar la resaca—, la evidencia recolectada demuestra que no previenen los perjuicios de las intoxicaciones severas.

Entre las consecuencias físicas y de conducta informadas por los participantes del estudio que consumieron BORG, se destacan los siguientes registros:

  • Amnesia alcohólica: Casi el 33% de los usuarios experimentó pérdidas de memoria por el alto nivel de ingesta.
  • Acciones vergonzosas: Un 59% reconoció haber dicho o hecho cosas de las que luego se arrepintió.
  • Malestares físicos: Un 17% informó haber tenido vómitos.
  • Atención de urgencia: Se notificaron casos de lesiones y visitas a salas de guardia médica derivadas del consumo de este preparado.

Origen y continuidad de la práctica

Los BORG cobraron visibilidad hacia el año 2020 en redes sociales, presentados en su momento como una opción para evitar compartir recipientes y prevenir contagios de virus durante las reuniones al aire libre o previas a eventos deportivos. Durante la preparación, los jóvenes acostumbran decorar sus bidones con frases cómicas o juegos de palabras para publicarlos en internet. Sin embargo, el estudio evidenció que los estudiantes suelen compartir el contenido de sus recipientes con otros asistentes, desmintiendo la idea de un uso estrictamente individual.

A pesar de los daños documentados, gran parte de los encuestados afirmó que tiene intenciones de seguir consumiendo BORG en eventos futuros. Frente a este panorama, los especialistas a cargo del informe remarcan la necesidad de impulsar instancias de diálogo abierto entre estudiantes, padres e instituciones educativas, con el objetivo de transparentar los riesgos reales de esta práctica y promover decisiones de menor impacto para la salud.