viernes 6 de noviembre
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El proyecto de EE.UU. que lanzó 480 millones de agujas al espacio

En plena Guerra Fría, Estados Unidos desplegó cerca de 480 millones de filamentos de cobre a 3.600 kilómetros de altura para asegurar sus comunicaciones militares.

Por Radio Plaza
Publicado · 3 min de lectura
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Fuente: fallback

En plena Guerra Fría, a finales de los años cincuenta, las comunicaciones militares de Estados Unidos dependían principalmente de dos vías vulnerables: los cables submarinos y la ionosfera. Los primeros podían sufrir sabotajes por parte de la Unión Soviética, mientras que la ionosfera estaba expuesta a interferencias por tormentas solares o acciones enemigas. Ante el riesgo de perder la conexión con sus fuerzas desplegadas en caso de un conflicto nuclear, el Pentágono buscó una alternativa estratégica en el espacio.

Una red artificial en la órbita terrestre

En 1958, el ingeniero Walter Morrow, del Laboratorio Lincoln del MIT, propuso una solución que se conoció inicialmente como Project Needles y luego como Proyecto West Ford. La iniciativa planteaba distribuir millones de pequeños filamentos metálicos alrededor del planeta para crear un reflector de radio gigantesco que no dependiera de cables ni de instalaciones terrestres vulnerables a los ataques.

El lanzamiento de 480 millones de filamentos

El 9 de mayo de 1963, Estados Unidos lanzó una carga compuesta por aproximadamente 480 millones de filamentos de cobre, con un peso total cercano a los 20 kilos. Cada aguja medía 1,78 centímetros de longitud y tenía un grosor inferior a 0,02 milímetros. Las agujas estaban empaquetadas en un material diseñado para evaporarse bajo la radiación solar y liberarlas a unos 3.600 kilómetros de altitud.

A lo largo de unos 40 días, los filamentos se fueron extendiendo hasta formar un cinturón alrededor de la Tierra. Cada uno actuaba como una pequeña antena pasiva capaz de reflejar señales de microondas en frecuencias cercanas a los 8 gigahercios, lo que permitía transmitir mensajes entre estaciones terrestres separadas por miles de kilómetros.

Resultados del experimento y estado actual

Un primer intento realizado en octubre de 1961 había fracasado porque las agujas no se dispersaron de forma correcta. Sin embargo, la prueba de mayo de 1963 logró establecer comunicaciones entre Massachusetts y California, transmitiendo voz, datos digitales y teletipo. Las primeras evaluaciones alcanzaron velocidades de transmisión de 20.000 bits por segundo, aunque el rendimiento cayó gradualmente hasta unos 100 bits por segundo conforme los filamentos se separaban. Pasados unos 50 días, la nube se volvió demasiado tenue para sostener las transmisiones iniciales.

Más de seis décadas después del despliegue de esta infraestructura artificial en la órbita terrestre, parte de aquel conjunto de filamentos de cobre continúa girando alrededor del planeta.

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