El cine chileno creció un 20,5% en la última temporada

La industria cinematográfica de Chile registró un incremento del 20,5% en su volumen de producción con respecto a la temporada 2025-2026, según reveló la entidad CinemaChile al presentar su nuevo catálogo para el período 2026-2027 en el Festival Internacional de Cine de San Sebastián. Con un total de 188 títulos, la cinematografía del país vecino consolida una tendencia de expansión constante durante los últimos cinco años.

De acuerdo con las cifras difundidas por el organismo, el número de producciones pasó de 156 en el período anterior a las 188 actuales, mostrando un salto significativo desde 2021, año en el que se contabilizaban 139 obras. En la presente edición del festival español, la delegación chilena cuenta con ocho títulos distribuidos en siete secciones, liderados por la película «My Sad Dead» del director Pablo Larraín, una serie de cuatro partes para Netflix articulada como un largometraje de casi tres horas que compite por la Concha de Oro.

Paridad y presencia femenina en las producciones

Entre los datos destacados del catálogo resalta el crecimiento en la participación de realizadoras. De las 188 obras registradas, 66 fueron dirigidas o codirigidas por mujeres, mientras que 100 proyectos corresponden a producciones o coproducciones impulsadas por profesionales destacadas del sector.

Gabriela Sandoval, integrante del directorio de CinemaChile, ponderó este avance al señalar que el trabajo de las directoras y productoras locales no solo se encuentra en expansión, sino que mantiene un posicionamiento destacado en la escena internacional y en certámenes de gran relevancia como San Sebastián.

El valor estratégico de las coproducciones

Un aspecto central del informe muestra que más del 80% de los títulos incluidos son coproducciones internacionales. Esta modalidad vincula a Chile con 23 países, entre los que se encuentran Argentina, Brasil, Colombia, México, España, Francia, Italia, Alemania, Reino Unido, Estados Unidos, Corea del Sur, Suiza, Países Bajos y Catar.

Esta dinámica responde a una necesidad del mercado local. Según explicó el productor Juan de Dios Larraín durante una conferencia brindada en abril en el Festival de Cine de Guadalajara, la coproducción resulta indispensable para el cine de su país debido a las dimensiones del mercado interno, lo que obliga a buscar financiamiento externo como parte fundamental de cada proyecto desde sus etapas iniciales.