El boom del cine en el País Vasco abre el debate sobre la identidad

El País Vasco atraviesa un período de fuerte crecimiento en la industria audiovisual, impulsado por atractivos incentivos económicos y un incremento constante en la cantidad de proyectos que eligen la región para filmar. Sin embargo, este auge genera un intenso debate entre productores y realizadores locales sobre qué requisitos debe cumplir una obra para ser considerada genuinamente una producción vasca.

Los datos reflejan la magnitud de la expansión regional. Tan solo en el territorio de Bizkaia, el empleo en el sector audiovisual aumentó un 50,5% entre los años 2014 y 2024, mientras que el número de empresas vinculadas al rubro pasó de 284 a 448. Durante 2025, la Bilbao Bizkaia Film Commission prestó apoyo a un total de 219 rodajes, lo que generó un impacto económico estimado en 138,1 millones de euros (aproximadamente 158,45 millones de dólares).

Definición legal versus identidad cultural

A pesar del incremento de la actividad, existen marcadas diferencias sobre los criterios que definen a una película de la región. Desde el punto de vista estrictamente legal, la respuesta resulta directa. Según explicó Xabi Berzosa, de la productora Irusoin —con sede en San Sebastián—, si un filme cuenta con el respaldo de una empresa de producción vasca, legalmente adquiere ese carácter.

Es el caso del nuevo largometraje del director Nanni Moretti, titulado It Will Happen Tonight, donde Irusoin participa como coproductora junto a firmas como Fandango y BTeam Prods. La película fue rodada en Italia y en el País Vasco, hablada en italiano, y cuenta con estatus legal vasco, italiano y francés. No obstante, Berzosa reconoció que este tipo de proyectos no reflejan necesariamente la cinematografía local y advirtió que las producciones que se acercan motivadas únicamente por razones financieras suelen retirarse por los mismos motivos.

Por su parte, el cineasta Koldo Almandoz, cuya película en euskera The Last Goodbye fue seleccionada fuera de competencia en la Sección Oficial del Festival de San Sebastián, sostiene que la identidad de una obra trasciende lo normativo. Para Almandoz, el foco debe estar en la cultura, el idioma, los equipos técnicos y la intención del filme. El director criticó la llegada de producciones atraídas de forma prioritaria por incentivos fiscales, al considerar que actúan más como comisionistas que como realizadores locales.

El valor del control creativo y el arraigo industrial

Desde una mirada orientada a la estructura de la industria, Iker Ganuza, presidente de la asociación de productores EPE-IBAIA y referente de Lamia Producciones, coincidió en que grabar en el territorio no basta para otorgarle ese sello a un proyecto. Para Ganuza, los factores determinantes son la retención de la propiedad intelectual, el lugar donde se toman las decisiones estratégicas, la participación de talento regional y la permanencia del valor económico en la zona.

Ganuza destacó que el criterio fundamental radica en la presencia creativa e industrial arraigada. Pese a estas distinciones, los representantes del sector coinciden en que la atracción de grandes producciones internacionales resulta positiva para la economía local, dado que impulsa la creación de empleo y moviliza la actividad del sector.