El agente de J.K. Rowling criticó una protesta trans en Londres

Neil Blair, el agente de la escritora J.K. Rowling, cuestionó públicamente a un grupo de activistas por los derechos de las personas trans que irrumpieron en una función de gala de la obra Harry Potter and the Cursed Child, realizada en el Palace Theatre de Londres. Según expresó el representante, la manifestación afectó la seguridad del evento.

Tensión en la alfombra roja del West End

El hecho ocurrió durante la llegada de los invitados a una función especial en el tradicional teatro de la capital británica, donde se presentaba una nueva versión acortada del espectáculo. Un grupo de manifestantes, con el rostro cubierto por máscaras, gorros y antiparras para ocultar su identidad, irrumpió en la alfombra roja mientras arribaban las figuras invitadas.

Durante la acción, algunos de los activistas —uno de los cuales llevaba una remera con la frase «El dinero de Rowling mata»— se tiraron al suelo en la entrada del teatro hasta que fueron retirados por el personal de seguridad del lugar. Entre las personalidades presentes en la velada se encontraban los presentadores de televisión Vanessa Feltz, Angellica Bell y Richard Arnold, además de Anne Hegerty, figura del programa The Chase.

La respuesta del representante y el contexto de la polémica

A través de un comunicado difundido por el medio especializado Variety, Neil Blair se refirió a lo sucedido durante la velada. «Respetamos el activismo pacífico y el derecho a expresar diferentes puntos de vista. Pero esos derechos deben ejercerse sin poner en riesgo a los demás, incluidos los miembros del público, los intérpretes y el personal del teatro», manifestó el agente.

Asimismo, Blair remarcó el compromiso de la producción con los seguidores de la saga: «Queremos seguir llevando la magia de Harry Potter a los maravillosos seguidores que apoyaron este mundo durante tantos años. Cada fan merece disfrutar de la experiencia en un ambiente de respeto y seguridad».

La manifestación se enmarca en la controversia que rodea a J.K. Rowling debido a sus críticas públicas a la identidad de género autopercibida. Si bien la autora ha sido acusada de transfobia, ella negó enérgicamente esas afirmaciones y sostuvo con anterioridad que respeta el derecho de cada persona trans a vivir de la manera que le resulte auténtica y cómoda. La función de gala marcaba el estreno de un nuevo formato de la obra, que pasó de dividirse en dos partes a condensarse en un único show de casi tres horas de duración.