Effigy: concluyó el rodaje del nuevo terror sobrenatural australiano

La película de terror sobrenatural australiana Effigy completó oficialmente su etapa de rodaje y presentó sus primeras imágenes promocionales. El largometraje, dirigido en conjunto por Myles McEwen y Ripley Stevens, está producido por la compañía Black Mandala Films y prepara su desembarco en el circuito de festivales internacionales.

Una trama ambientada en 1989 con tensión sobrenatural

La historia de Effigy transcurre en la Inglaterra de 1989 y sigue los dramáticos eventos que vive la familia Marsh. El conflicto se desencadena a partir del desentierro de una misteriosa muñeca o efigie, lo que desata una violenta manifestación paranormal dentro del hogar. A medida que la perturbación crece, la entidad sobrenatural desarrolla una fijación cada vez mayor con la hija del matrimonio, lo que motiva la intervención de dos investigadores paranormales en un caso sumamente traumático.

Según explicaron los realizadores, la historia combina matices psicosexuales con temáticas asociadas a la depresión, la identidad y la fe. El reparto cuenta con la participación del actor del sur de Australia Chris Gun (quien interpretó a Noel Gallagher en la película Better Man y actuó en With or Without You) y Lauren Koopowitz, conocida por su trabajo de voz en el videojuego Hollow Knight: Silksong y en la serie web Ash Vlogs, quien encarna a una exorcista. Los papeles de los padres, Daniel y Ashleigh Marsh, están a cargo del actor de Adelaida David Daradan y la actriz neozelandesa Saya Kraetzer.

Enfoque cinematográfico y producción

McEwen y Stevens vienen de dirigir Nightfall: A Paranormal Investigation, proyecto que se estrenará a nivel mundial en los próximos meses. Para Effigy, el dúo creativo decidió implementar una propuesta narrativa diferente a la de sus trabajos anteriores. McEwen detalló que buscaron seguir un modelo de relato más tradicional y abordar una temática de depresión cercana al espectador, además de diseñar y filmar la película para capturar la estética cinematográfica propia de finales de los años ochenta.

La producción ejecutiva estuvo a cargo de Michael Kraetzer y Nicolás Onetti. Kraetzer afirmó que la cinta busca llevar el género sobrenatural a nuevas alturas a través de un exorcismo con tonos psicológicos y oscuros. Tras dar a conocer los primeros fotogramas del filme, el equipo de producción confirmó que la película tendrá su estreno mundial en un festival destacado.