En 1991, el director James Cameron eligió a Edward Furlong para interpretar a John Connor en Terminator 2: El juicio final, un papel que marcó la historia del cine de ciencia ficción. Sin embargo, cuando doce años después llegó la tercera entrega de la saga, el actor no volvió a encarnar al líder de la resistencia humana y su lugar fue ocupado por Nick Stahl.
Recientemente, en una entrevista brindada al micrófono de Love It Film, Furlong —quien hoy tiene 49 años— relató con detalle lo sucedido antes de iniciar el rodaje de Terminator 3: La rebelión de las máquinas, dirigida por Jonathan Mostow, y cómo una sola noche terminó derrumbando su regreso a la franquicia.
Una cláusula de tolerancia cero
A sus 25 años, el actor estaba listo para retomar su personaje icónico. Según contó, para esta película había firmado su primer contrato multimillonario, el cual incluía una exigencia estricta debido a sus conocidos problemas de comportamiento y salidas nocturnas.
La condición era concreta: nada de drogas. El acuerdo estipulaba que se le realizarían controles periódicos y que, ante el más mínimo rastro de sustancias ilegales, quedaría despedido inmediatamente de la producción.
La noche que derivó en su despido
A pesar del compromiso asumido, Furlong decidió organizar una salida de despedida antes de encerrarse a filmar. Según recordó, llamó a un amigo para proponerle festejar a tope por última vez antes de enfocarse por completo en el trabajo.
Durante esa noche en un club nocturno, estando ya ebrio, fue al baño e intentó consumir cocaína. Al colocar más cantidad de la cuenta sobre la tapa del inodoro y no querer desperdiciarla, la consumió toda. Pocos instantes después se desmayó en el lugar y se despertó en el suelo cuando las luces del local ya estaban encendidas. Ese episodio provocó el incumplimiento directo de la cláusula contractual y su salida definitiva del proyecto.
El rumbo de la saga y su vida personal
Tras la desvinculación de Furlong, la producción otorgó el papel de John Connor a Nick Stahl para la película de 2003. Con el paso de los años, el personaje fue interpretado por Christian Bale en Terminator Salvation y por Jason Clarke en Terminator Génesis. La imagen de Furlong reapareció más tarde en Terminator: Destino oscuro, aunque mediante un proceso de rejuvenecimiento digital para mostrar a un John más joven.
El actor de American History X también se refirió a su proceso de recuperación. Furlong habló abiertamente sobre su adicción y confirmó que lleva varios años sobrio. En la actualidad es habitual verlo en entrevistas o participando en convenciones de la saga de ciencia ficción, donde suele compartir presentaciones junto a Robert Patrick, el actor que dio vida al villano T-1000.