El cantante británico Ed Sheeran y el empresario estadounidense Robert Kraft, dueño de los New England Patriots y del Gillette Stadium, destinarán dos millones de dólares cada uno para asistir en la crisis humanitaria que atraviesa la región de Gaza. El anuncio conjunto se dio a conocer en medio de una polémica pública que involucró al rapero Macklemore, quien recientemente había sido apartado de la gira de Sheeran.
Un compromiso conjunto frente a la crisis
Según detalló Kraft a través de un comunicado difundido en la cuenta oficial del Gillette Stadium en la red social X, la iniciativa surgió por una llamada directa del músico. «Ed me llamó y me pidió que me comprometiera con dos millones de dólares para igualar su donación de ayuda en la región y combatir esta crisis humanitaria», explicó el magnate estadounidense. Con esta acción, ambos suman un fondo de cuatro millones de dólares, aunque de momento no se especificaron los nombres de las entidades que recibirán las partidas.
En su mensaje, Kraft remarcó su postura sobre el conflicto: «He dedicado gran parte de mi vida a tender puentes entre todas las personas. Creo profundamente que todas las vidas valen la pena ser protegidas». Asimismo, indicó que la intención de Sheeran es contactar a otros propietarios de estadios y recintos de espectáculos para sumar más colaboraciones. Kraft también recordó que durante décadas ha respaldado proyectos orientados a generar oportunidades económicas y vincular a jóvenes palestinos e israelíes.
El conflicto previo con el rapero Macklemore
La movilización de estos fondos se produjo pocas horas después de que Macklemore hiciera pública su decisión de donar un millón de dólares —monto correspondiente a sus ganancias netas como telonero de Sheeran en la gira Loop Tour— a organizaciones que ayudan al pueblo palestino. En esa misma publicación, el rapero había desafiado explícitamente a Kraft a igualar esa suma.
Macklemore había sido desafectado del tour luego de pronunciar la frase «Palestina libre» y brindar un discurso de tono político durante una presentación a comienzos de septiembre en el MetLife Stadium de Nueva Jersey. Tras su salida de la gira, el artista atribuyó la decisión a las gestiones de Kraft, sosteniendo que el empresario había motivado a otros dueños de estadios a negarle el espacio en sus recintos.