Un equipo de investigadores de la Universidad de Zhengzhou (China) y la Universidad de Adelaida (Australia) creó una nueva tela de color violeta diseñada para mantener a las personas más frescas durante los días de calor intenso, sin necesidad de recurrir exclusivamente a prendas de color blanco. La tecnología de enfriamiento radiativo pasivo promete ayudar a regular la temperatura corporal en contextos de olas de calor sin consumir energía.
El avance científico aborda una dificultad histórica en la industria textil: desarrollar ropa de color que realmente enfríe. La mayoría de los materiales de enfriamiento pasivo son blancos porque reflejan la luz solar, mientras que los colores más oscuros absorben más energía del sol. El color violeta resulta ser un desafío particular debido a que su tono se obtiene mediante la absorción de luz verde, una de las franjas más intensas del espectro solar.
Ciencia detrás del color y el rendimiento térmico
El profesor Jun Ma, ingeniero de materiales de la Escuela de Ingeniería Química de la Universidad de Adelaida y coautor de la investigación, explicó que el objetivo del proyecto fue demostrar que el rendimiento de enfriamiento no requiere renunciar a la apariencia estética. Según el especialista, el desarrollo permite obtener una prenda violeta que al mismo tiempo refleja la mayor parte de la energía del sol y libera el calor de forma eficiente.
El tejido se elaboró utilizando microfibras hiladas por proceso electrostático que contienen una estructura metal-orgánica (MOF) de tono violeta combinada con nanopartículas de óxido de zinc. Esta composición otorga su color distintivo y un desempeño térmico de alta efectividad.
Resultados de las pruebas al aire libre
Las mediciones bajo luz solar directa mostraron que el tejido logró mantenerse hasta 6,2 °C más fresco que el algodón violeta convencional. En pruebas realizadas sobre piel simulada durante el día, los resultados reflejaron las siguientes marcas:
- La piel simulada cubierta con la nueva tela violeta estuvo hasta 8 °C más fresca que la piel simulada al descubierto.
- El algodón blanco comercial alcanzó una reducción máxima de 4,6 °C sobre la piel simulada.
- El algodón violeta convencional solo logró una reducción de 2,8 °C.
- El material reflejó en promedio un 87,6 % de la radiación solar.
- La tela emitió un 96,4 % de la radiación en el infrarrojo medio, permitiendo que el calor escape de la prenda hacia la atmósfera.
Propiedades del tejido y durabilidad
Yangzhe Hou, candidato a doctorado en la Universidad de Adelaida y coautor del estudio, señaló que la tecnología está pensada para beneficiar a trabajadores al aire libre, deportistas y personas expuestas a altas temperaturas de manera prolongada, permitiendo gestionar la temperatura corporal sin usar energía adicional.
El material resultante es liviano, flexible y soporta un estiramiento significativo. Además, permite el paso del vapor de agua y la transpiración, cuenta con propiedades repelentes al agua y conserva su capacidad de enfriamiento incluso después de 50 ciclos de lavado. Asimismo, demostró resistencia a los rayos ultravioleta, manteniendo su rendimiento óptico tras ensayos de envejecimiento por radiación UV equivalentes a aproximadamente 108 días de exposición solar intensa al aire libre.