La actriz Davika Hoorne y el director Banjong Pisanthanakun volvieron a trabajar juntos en Inherit, un largometraje de terror psicológico que celebra su estreno mundial en la sección Centrepiece del Festival Internacional de Cine de Toronto. Ambos ya habían colaborado en Pee Mak (2013), la película más taquillera en la historia del cine tailandés.
Producida por GDH 559, la historia se basa en la novela de terror tailandesa Tayard Asoon (traducida al inglés como The Demon’s Heir). El argumento sigue a la familia Manasvanich, una dinastía de buen pasar económico y refinamiento que oculta oscuros secretos cuando un familiar inesperado se presenta en su propiedad.
Una matriarca poseída y secretos familiares
En el filme, Hoorne interpreta a Woranart, una abuela de más de 80 años que mantiene una apariencia juvenil gracias a un espíritu ciempiés que la posee y que busca un nuevo cuerpo donde hospedarse. La joven Oui, encarnada por la actriz Baipor Thitiya Jirapornsilp y miembro más joven de la familia, se convierte en el objetivo principal de la criatura.
Sobre el desafío actoral que implicó este proyecto, Hoorne señaló que la propuesta le exigió un enfoque diferente al del terror convencional. «El terror no es nuevo para mí, pero Inherit significó un cambio real. Interpretar a esta matriarca demoníaca de varios siglos se sintió mucho más complejo. Tenía que capturar el peso de sus recuerdos, no solo la capacidad de asustar. Todo pasó por señales sutiles: una mirada, una pausa. Fue exigente, pero muy gratificante», explicó la protagonista.
El detrás de escena y la tradición del terror en Tailandia
Por su parte, el director Banjong Pisanthanakun —reconocido internacionalmente por su trabajo previo en Shutter— destacó la importancia de la ambientación en sus producciones. Para reconstruir la mansión donde transcurre la trama, la producción combinó tres locaciones reales y un foro de grabación para lograr la atmósfera deseada.
Pisanthanakun reflexionó además sobre la profunda conexión de su país con las historias de aparecidos y seres sobrenaturales. «Los tailandeses están obsesionados con los relatos de fantasmas. Parece estar en nuestro ADN. Si Japón tiene el manga y Corea los webtoons, Tailandia tiene programas radiales donde la gente llama para contar historias de fantasmas. Se ha convertido en nuestro patrimonio cultural moderno», afirmó el cineasta, destacando también el crecimiento global del cine tailandés con títulos de diversos géneros como How to Make Millions Before Grandma Dies, Bad Genius y Death Whisperer.