El precio de la vivienda se convirtió en una de las principales preocupaciones de la sociedad española, superando al desempleo, la marcha de la economía o la sanidad en las encuestas del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS). Aunque se venden menos propiedades que el año anterior, la cotización por metro cuadrado continúa en ascenso, reduciendo la capacidad de ahorro de las familias y provocando que cada vez más jóvenes consideren las herencias como la única vía para acceder a un inmueble.
Sin embargo, el incremento del valor residencial no afecta a todas las regiones por igual. Un análisis publicado por El Periódico, elaborado a partir de estadísticas del Consejo General del Notariado entre el primer semestre de 2019 y el mismo período de 2026, muestra que la brecha entre las distintas comunidades autónomas se ensanchó de forma notable durante los últimos años.
Diferencias extremas entre las regiones
En la media general de España, el valor del metro cuadrado pasó de 1.427 euros en 2019 a 2.064 euros en 2026, lo que representa un aumento global del 44,6%. A pesar de esta tendencia alcista generalizada, el ritmo de incremento varió de manera sustancial según el territorio.
El caso más marcado es el de las Islas Baleares, donde el metro cuadrado trepó un 76,9%, pasando de 2.416 a 4.273 euros. Este fenómeno está impulsado por la presión del turismo, la demanda de compradores extranjeros y la escasez de suelo edificable. En el extremo opuesto se ubica Extremadura, con un encarecimiento del 28,1% en el mismo período, al pasar de 571 a 731 euros por metro cuadrado.
Las comunidades con mayor y menor incremento
Junto con Baleares, la Comunidad de Madrid registró uno de los saltos más acentuados, con una suba del 70,8% (de 2.278 a 3.891 euros por metro cuadrado). Le siguen Cantabria con un alza del 65,8%, y tanto Canarias como la Comunidad Valenciana, ambas con un incremento del 64,4%.
En una posición intermedia se ubican Andalucía con un 49,8%, Murcia con un 45,2%, La Rioja con un 44,6%, Asturias con un 44,4% y Cataluña con un 41,5%.
Por debajo del promedio nacional de aumento se situaron Castilla-La Mancha (39,4%), Galicia (37,8%), País Vasco (35,2%), Aragón (33,9%), Navarra (33,4%), Castilla y León (33,0%) y Extremadura (28,1%). Esta disparidad de cifras confirma que el mercado inmobiliario español avanza a dos velocidades claramente diferenciadas.