Tres años después de que Warner Bros. decidiera guardar en un cajón la película Coyote vs. Acme para utilizarla como deducción de impuestos, la comedia híbrida entre acción real y animación de los Looney Tunes se convirtió en un inesperado éxito comercial. Bajo la distribución de la firma independiente Ketchup Entertainment, el filme superó la barrera de los 100 millones de dólares en la taquilla mundial.
La decisión original del director ejecutivo de Warner Bros. Discovery, David Zaslav, de cancelar el estreno en salas por considerarlo financieramente inviable, volvió al centro del debate. La distribuidora Ketchup Entertainment adquirió los derechos por 50 millones de dólares y precomercializó los territorios internacionales para mitigar los costos, obteniendo un balance muy positivo.
El camino económico y las cifras en taquilla
La producción de la película tuvo un costo original de 70 millones de dólares. En su momento, Warner Bros. optó por descartar el proyecto —protagonizado por Will Forte y John Cena, y producido por el codirector de DC Studios, James Gunn— para obtener una deducción fiscal de 30 millones de dólares.
Tras su lanzamiento a fines de agosto, la cinta tuvo un arranque de 15,9 millones de dólares en el mercado estadounidense. Con el paso de las semanas, impulsada por buenas críticas y el boca a boca del público, la recaudación trepó a 59,8 millones de dólares a nivel local y 45 millones de dólares en el mercado internacional.
Un contraste con la estrategia del estudio
Analistas de la industria señalan que parte del impulso en las salas respondió al apoyo de los fanáticos que buscaron respaldar el largometraje tras la controversia de su cancelación. El desempeño de Coyote vs. Acme superó ampliamente al de otra producción de los Looney Tunes descartada por Warner Bros., The Day the Earth Blew Up, que en 2024 acumuló apenas 15,4 millones de dólares en todo el mundo.
El rendimiento de la película cobra mayor relevancia frente a un año complejo para Warner Bros. en la taquilla de 2026, marcado por rendimientos por debajo de lo esperado en títulos como la comedia Digger, la película The Bride! y la producción de DC Supergirl. Al mismo tiempo, el caso refleja la vigencia de las franquicias conocidas y la sostenida demanda de los exhibidores por contenidos familiares calificados para todo público.