Arañas Joro: un estudio indica que no compiten con las nativas

Un nuevo estudio elaborado por investigadores de la Universidad de Georgia (UGA), en Estados Unidos, sugiere que las arañas Joro —una especie invasora de gran tamaño y llamativos colores negro y amarillo— no compiten de manera directa por el alimento con las arañas tejedoras nativas de la región.

El hallazgo aporta tranquilidad frente a la preocupación que surgió desde la llegada de esta especie hace más de una década, cuando los científicos temían que estos arácnidos devoraran las mismas presas de las que dependen las especies locales o que afectaran a poblaciones nativas ya amenazadas por el uso de pesticidas e insecticidas.

Diferencias en la dieta y control de plagas

Para llevar a cabo la investigación, los expertos examinaron el contenido estomacal de más de 200 arañas Joro recolectadas en 33 sitios distintos de los estados de Georgia y Carolina del Sur. Luego, analizaron fragmentos de ADN presentes en sus tractos digestivos y los compararon con muestras tomadas de más de 140 tejedoras nativas de ambas zonas.

Los resultados revelaron diferencias significativas en la alimentación de ambas especies. Según explicó Jason Schmidt, coautor del trabajo y profesor de entomología en la Facultad de Ciencias Agrícolas y Ambientales de la UGA, las arañas Joro consumen insectos distintos y presentan una dieta más variada en comparación con las tejedoras nativas.

Entre las conclusiones destacadas de la investigación se encuentran:

  • Las arañas Joro consumieron 26 especies únicas de insectos que las nativas no tocaron, entre ellas chicharritas y pulgones.
  • La dieta de las arañas nativas se mantuvo idéntica, independientemente de si había presencia de arañas Joro en la misma zona.
  • Se descartó que las Joro consuman cantidades significativas de mariposas monarca u otras mariposas, una de las principales preocupaciones de la comunidad.
  • Su alimentación se compone en gran medida de insectos considerados plagas, principalmente moscas de pequeño tamaño.

Uso del espacio y convivencia con el entorno

Más allá de la alimentación, el estudio abordó la forma en que estas arañas habitan el entorno. Las Joro se caracterizan por construir grandes redes amarillas de aspecto enredado que ocupan un volumen físico considerable. Sin embargo, los científicos observaron que las arañas nativas suelen instalar sus propias telas justo al lado de ellas.

Schmidt señaló que, al no contar con registros detallados sobre la densidad de población de arácnidos previa a la llegada de la especie invasora, resulta complejo evaluar con precisión el impacto espacial. No obstante, el especialista indicó que no considera que estén compitiendo directamente por el espacio.

Los investigadores coinciden en que la araña Joro se ha establecido de forma permanente en la región, por lo que comprender su interacción real con el ecosistema local resulta fundamental para la convivencia con esta especie.