La cineasta y actriz Alina Șerban alcanzó un hito histórico en el Festival de Cine de Venecia con el estreno mundial de su primer largometraje como directora, titulado I Matter, presentado en la sección Venice Spotlight. La obra quedó registrada como la primera película dirigida por una mujer de la comunidad gitana o roma en exhibirse en un festival de categoría A.
Inspirada en la vida de la propia realizadora, la trama sigue a una joven gitana que estudia actuación y debe enfrentar la amenaza inminente de ser expulsada del hogar de menores donde vive. Ante esa situación, la protagonista se ve obligada a asumir su identidad y adaptarse a la realidad de salir adelante por sus propios medios.
De la superación personal al reconocimiento internacional
La trayectoria de Șerban estuvo marcada por la superación de constantes barreras desde su infancia. Criada en la pobreza en Bucarest y enviada a un orfanato estatal a temprana edad, se convirtió en la primera integrante de su familia en terminar la escuela secundaria. Más tarde estudió en la Academia de Artes Teatrales y Cinematografía de Bucarest, continuó su formación en la Tisch School of the Arts de la Universidad de Nueva York y obtuvo una maestría en la Real Academia de Arte Dramático de Londres.
Al regresar a Rumania, la artista montó un aclamado espectáculo unipersonal sobre su historia y desarrolló obras teatrales con una marcada perspectiva feminista y de la comunidad roma. La directora señaló que su objetivo siempre fue mostrar la humanidad de su comunidad, sin encasillarlos como víctimas ni como villanos, evitando la autoexotización y celebrando su propia identidad.
Un proyecto con sello propio
La película está basada en un cortometraje homónimo que la directora presentó en 2021 y que recorrió diversos certámenes, entre ellos el festival New Directors/New Films. Para la versión en formato de largometraje, el papel principal fue otorgado a la debutante Denisa Farcaș, quien volcó su propia experiencia personal para construir el personaje.
Sobre la trascendencia de su llegada al certamen italiano, Șerban manifestó sentir presión por la responsabilidad de ser pionera, aunque también expresó gratitud y alivio por haber podido concretar un proyecto que consideraba prácticamente imposible. La producción del film fue realizada por microFILM, 2Pilots Filmproduction, Frakas Prods. y Lemming Film, en tanto que Pluto Film asumió las ventas internacionales.