El expríncipe británico Andrew Mountbatten-Windsor inició una acción legal contra la Policía de Thames Valley en relación con las órdenes de registro ejecutadas durante su arresto en febrero pasado. Según informó en primera instancia el medio The Telegraph, la presentación consiste en una revisión judicial sobre los permisos que autorizaron la inspección de su vivienda en el complejo de Sandringham Estate y de su antigua residencia en Royal Lodge, en Windsor.
El reclamo judicial y la postura policial
La medida cuestiona la validez de las órdenes solicitadas por los investigadores en el marco de una causa por presunta inconducta en la función pública. Desde la Policía de Thames Valley confirmaron la existencia del proceso legal: «Estamos participando en procedimientos legales relacionados con órdenes de registro obtenidas previamente en el Tribunal Central Criminal. Como estos procedimientos están actualmente en curso, no sería oportuno que hagamos más comentarios», señalaron a la BBC.
Para abordar la solicitud de Mountbatten-Windsor, se fijó una audiencia privada ante el tribunal para este jueves.
Los antecedentes de la investigación
Mountbatten-Windsor fue arrestado por la Policía de Thames Valley el pasado 19 de febrero, fecha en la que cumplió 66 años. La acción policial se desencadenó a partir de una denuncia que lo vinculaba con la entrega de material confidencial al fallecido financiero Jeffrey Epstein. Tras su aprehensión, quedó liberado mientras continúa la investigación.
El hermano del rey Carlos III fue despojado de sus títulos reales el año pasado debido a su relación con Epstein. Asimismo, fue mencionado y fotografiado en múltiples oportunidades dentro de las más de tres millones de páginas de documentos sobre el caso liberadas por el Departamento de Justicia de Estados Unidos en febrero. Si bien mantuvo contacto con el financiero con posterioridad a su condena en 2008 por procurar a una menor para la prostitución, Mountbatten-Windsor ha pedido disculpas públicamente y rechazó cualquier acusación de haber actuado al margen de la ley.
En aquel momento, tras concretarse la detención, el rey Carlos III emitió un comunicado expresando su preocupación y remarcando que las instituciones cuentan con el respaldo total de la corona para que la ley siga su curso correspondiente.