Movistar Plus cambia su estructura para retener clientes frente a Digi

Telefónica puso en marcha una importante reestructuración en su negocio en España. Como parte de estos cambios, la compañía eliminó el consejo de administración de Movistar Plus y concretó la salida de Javier de Paz de su presidencia no ejecutiva. A partir de ahora, la gestión de los contenidos quedó integrada dentro de la unidad de consumo del grupo, que encabeza Óscar Candiles.

A pesar de perder su órgano de gobierno propio, Movistar Plus continuará operando como sociedad. La medida llega en un momento de crecimiento en términos de audiencia para la plataforma, que alcanzó los 3,94 millones de clientes, lo que representa un incremento del 7,3% en comparación con el año anterior.

Un cambio en las prioridades de la compañía

Con esta reorganización, el propósito de la plataforma de contenidos cambia de rumbo. Hasta el momento, Movistar Plus funcionaba de manera independiente, buscando optimizar sus propios ingresos mediante la venta de suscripciones sueltas a usuarios de cualquier operador por montos de entre 5 y 10 euros mensuales. Asimismo, comercializaba sus derechos de fútbol a competidores como Orange, que paga más de 300 millones de euros anuales por emitir LaLiga y la Champions League.

Sin embargo, para el grupo Telefónica la prioridad ahora es diferente. En lugar de enfocarse únicamente en sumar suscriptores independientes o competir de forma directa contra gigantes del streaming como Netflix, la empresa busca utilizar la plataforma de televisión como una herramienta clave para evitar que sus clientes se migren a competidores de bajo costo, especialmente a Digi.

El fútbol como factor de permanencia

En el mapa de las telecomunicaciones españolas, la oferta deportiva cumple un rol determinante. Movistar y Orange son las únicas operadoras que ofrecen paquetes convergentes de fibra, telefonía móvil y la totalidad del fútbol. En contraposición, Digi no incluye transmisiones deportivas debido al alto costo de los derechos de emisión, los cuales no se alinean con su política de precios reducidos. Aun sin contar con estos contenidos, Digi logró posicionarse como el tercer proveedor de fibra en España, superando a Vodafone.

En cuanto a la regulación, la obligación que tenía Telefónica de compartir sus canales premium y sus contenidos de fútbol con otras empresas —asumida tras la compra de Canal+ en 2015— expiró en 2023. De esta manera, la comercialización de estos derechos a terceros es hoy una decisión estratégica que recae sobre la unidad de consumo.

Foco en la retención y la ficción

La integración a la unidad de consumo implica que las decisiones estratégicas priorizarán la conservación de la base de abonados por sobre el prestigio de la producción propia. En ese contexto se enmarca el despido concretado en 2025 de Domingo Corral, quien se desempeñaba como responsable de las series originales del servicio.

Por otro lado, el comunicado oficial de la firma señala que la nueva unidad de consumo mantendrá planes de expansión internacional a través de la venta de contenidos en el exterior, aunque estas acciones estarán subordinadas a la estrategia general de facturación del hogar.