Satélites lunares podrían corregir la deriva de los sistemas GPS

Un equipo de investigadores de la Academia China de Ciencias desarrolló un método que utiliza satélites en órbita lunar para estabilizar las constelaciones de navegación terrestre, como el sistema BeiDou-3. La propuesta resuelve un problema histórico de la determinación autónoma de órbita, donde las redes de satélites van perdiendo gradualmente su orientación absoluta con el paso del tiempo.

Cuando los satélites calculan sus posiciones únicamente mediante mediciones entre sí, no logran detectar la rotación global de toda la constelación. Esta limitación provoca un paulatino desvío en la red, que empeora en las épocas de eclipses. Hasta ahora se utilizaban predicciones para mitigar la deriva, pero no lograban detenerla por completo.

Cómo funciona el anclaje lunar

La investigación, liderada por Xia Lin y Baojun Lin y publicada en la revista Satellite Navigation, combinó datos de 24 satélites BeiDou-3 en órbita terrestre media con cuatro satélites ubicados en órbitas lunares elípticas congeladas (ELFO). La clave del hallazgo reside en que la gravedad de la Luna domina el movimiento de estos últimos, rompiendo la simetría dinámica que impedía observar la rotación del sistema.

Durante una prueba de 60 días combinando datos reales de enlaces intersatelitales de BeiDou-3 con simulaciones de enlaces Tierra-Luna, el sistema conjunto arrojó resultados destacados:

  • Reducción de sesgos: Los errores de rotación en los tres ejes se mantuvieron dentro de los 13,59, 10,27 y 4,04 milisegundos de arco, frente a los más de 300 milisegundos de arco registrados sin corrección.
  • Precisión del usuario: El error de rango de usuario en BeiDou-3 se redujo a 0,35 metros, comparado con los 7,85 metros sin corrección y los 0,60 metros mediante predicción tradicional.
  • Estabilidad orbital: Los satélites lunares alcanzaron un margen de error máximo inferior a 0,16 metros en el eje radial, 1,7 metros a lo largo de la trayectoria y 1,8 metros en el eje transversal.

Un avance útil para la exploración espacial

Al actuar como un ancla espacial y gravitacional, la inclusión de la órbita lunar elimina la dependencia exclusiva de las estaciones terrestres, las cuales pueden fallar o sufrir interrupciones. Además de mejorar el posicionamiento en la Tierra, este esquema resulta compatible con iniciativas de exploración como el programa Moonlight de la ESA y el proyecto LunaNet de la NASA, que prevén emplear órbitas ELFO por su eficiente cobertura en las regiones polares de la Luna y su bajo costo de mantenimiento.