La relación entre los altos directivos de Apple y los autos deportivos de lujo tiene una larga historia, pero la forma de exhibirlos cambió de manera drástica con las décadas. A mediados de los años 80, Steve Jobs optó por esconder su vehículo para no dar una impresión equivocada ante un posible inversor. En contraste, John Ternus, ejecutivo de la compañía, no solo conduce un modelo de Porsche ultra exclusivo, sino que además compite habitualmente en circuitos de carreras.
El truco de Steve Jobs para conseguir financiación
Tras ser despedido de Apple, Steve Jobs fundó la empresa NeXT para continuar con la fabricación de computadoras. Con el objetivo de financiar el emprendimiento, Jobs preparó una visita decisiva de Ross Perot, un empresario multimillonario que evaluaba aportar capital en la firma.
Mientras organizaba los detalles de la recepción, Jobs notó que tanto él como su compañero Randy Adams tenían sus Porsche 911 estacionados en la entrada. Ante la inminente llegada del inversor, Jobs corrió al despacho de Adams y le advirtió que debían ocultar los autos de inmediato detrás de la oficina. El motivo era simple: no quería que Perot pensara que ya tenían demasiado dinero. Los vehículos quedaron fuera de la vista y Perot terminó invirtiendo 20 millones de dólares en la compañía.
El Porsche 935 exclusivo de John Ternus
La postura de John Ternus con respecto a la marca alemana es completamente distinta. Ternus asumió su nuevo cargo tras desarrollar un recorrido de un cuarto de siglo dentro de Apple y es un entusiasta del automovilismo. Según comentó Eddy Cue, jefe de servicios de la firma, durante el Gran Premio de Fórmula 1 de Miami, Ternus suele participar en competencias de aficionados y gira con frecuencia en la pista de Laguna Seca.
En ese circuito ubicado en California, el directivo consigue registrar tiempos inferiores a 1 minuto y 40 segundos por vuelta. El modelo que maneja es un Porsche 935 presentado en 2019, una edición limitada de la cual la automotriz solo fabricó 77 unidades en todo el mundo, con un precio original de 701.948 euros más impuestos.
Este superdeportivo de 700 CV cuenta con un motor trasero de seis cilindros biturbo de 3,8 litros y utiliza la base del 911 GT2 RS. Su diseño fue concebido para rendir homenaje al histórico Porsche 935/78, conocido popularmente como «Moby Dick» por la extensión de su cola, lo que convierte al auto de Ternus en un ejemplar de gran valor dentro del automovilismo.