Por qué la temporada de huracanes 2026 registra una calma inusual

Desde el inicio oficial de la temporada de huracanes en el océano Atlántico el pasado 1 de junio de 2026, no se ha formado ningún huracán en la región, aunque sí se registraron varias tormentas tropicales. Este comportamiento resulta inusualmente calmo en comparación con un año habitual, en el que el Centro Nacional de Huracanes suele observar el primer huracán entre principios y mediados de agosto.

Esta baja actividad está vinculada de manera directa con la presencia de un patrón climático de El Niño de gran intensidad, según explicó Allison Wing, profesora asociada del Departamento de Ciencias de la Tierra, el Océano y la Atmósfera de la Universidad Estatal de Florida (FSU).

El efecto de la cizalladura del viento en los ciclones

El fenómeno de El Niño-Oscilación del Sur altera las temperaturas de la superficie del mar en el océano Pacífico tropical, afectando las lluvias y la circulación atmosférica a escala global. En la cuenca del Atlántico, este escenario genera un aumento en la cizalladura vertical del viento, término que refiere a los cambios en la velocidad y dirección del viento a distintas altitudes.

«La cizalladura vertical del viento es perjudicial para los huracanes», indicó Wing. «Dificulta tanto su formación como su capacidad para intensificarse».

Variables complejas y la importancia de la prevención

El comportamiento de la atmósfera depende de múltiples factores. Como muestra de esa variabilidad, a fines de 2025 y comienzos de 2026 se desarrollaron brevemente condiciones de La Niña antes de la irrupción del actual fenómeno de El Niño. Esto evidencia que, si bien El Niño es un factor determinante en la moderación de la temporada, no es la única variable en juego.

A pesar del panorama de relativa tranquilidad en el Atlántico, la investigadora enfatizó que no se debe bajar la guardia, ya que aún pueden formarse tormentas de gran magnitud en la última etapa del período estacional.

«Incluso en una temporada calma, solo se necesita un huracán para causar un impacto devastador», advirtió Wing, sugiriendo que la población mantenga las mismas medidas de preparación sin importar los pronósticos de baja actividad.