El principal atractivo de las gafas inteligentes Ray-Ban Meta —la posibilidad de capturar fotos y videos desde la perspectiva de los ojos del usuario— se convirtió también en su mayor fuente de conflicto social. Diversos reportes reflejan una creciente incomodidad en entornos públicos y encuentros personales debido al temor a ser grabado sin consentimiento.
Recientemente, testimonios recopilados por el medio especializado Wired mostraron cómo varias mujeres descubrieron que sus citas llevaban estas gafas y las utilizaban para registrarlas, lo que generó un rechazo inmediato. La preocupación por la presencia de estos dispositivos llevó incluso al desarrollo de la aplicación ‘ZuckOff’, diseñada para detectar señales de Bluetooth y alertar a las personas cuando hay unas gafas de Meta en las inmediaciones.
La fricción social y el impacto en terceros
A diferencia de otras innovaciones tecnológicas del pasado, las gafas con cámara imponen el costo de la privacidad sobre las personas que rodean al usuario. Mientras que dispositivos como el Walkman o los primeros auriculares manos libres aislaban o exponían al ridículo únicamente a quien los llevaba puestos, las gafas inteligentes obligan a los terceros a mantenerse alerta sobre la ubicación de la lente y el estado del piloto luminoso de grabación.
Esta situación provocó que algunos espacios y establecimientos no permitan el ingreso con este tipo de gafas, limitando los lugares donde los usuarios pueden utilizarlas sin generar sospechas.
‘Luna’: el proyecto enfocado en el audio
Ante este escenario, Meta trabaja en un nuevo modelo conocido bajo el nombre en clave ‘Luna’, que prescindirá por completo de la cámara. Según reportó la agencia Reuters, la presentación de este producto podría concretarse en los próximos días.
El nuevo dispositivo mantendrá los altavoces, los micrófonos y el asistente de inteligencia artificial, conservando las funciones que los usuarios aprovechan en su día a día: escuchar música y podcasts, responder llamadas y realizar preguntas en voz alta.
Al quitar la lente, la empresa busca ofrecer una opción para quienes desean utilizar un asistente de voz sin cargar con el estigma ni las restricciones asociadas a la captación de imágenes. No obstante, uno de los desafíos a futuro será lograr que resulte evidente a simple vista qué modelos no tienen capacidad de grabar.