Frente al incremento del calor en los entornos urbanos y la falta de espacios verdes, un diseñador alemán desarrolló una alternativa textil para generar sombra en zonas donde no es factible plantar vegetación. Se trata de Kevin Müller, quien presentó la propuesta «Sense of Shade» como su trabajo de fin de grado en la universidad Muthesius Kunsthochschule, en la ciudad de Kiel.
El proyecto busca replicar las ventajas ambientales que brindan las copas de los árboles, sin pretender reemplazarlos, ofreciendo una infraestructura climática de fácil instalación para mitigar el impacto de las altas temperaturas sobre el asfalto.
Diseño algorítmico y materiales resistentes
El tejido está compuesto por dos capas de material Sunbrella reciclado, resistente a los rayos UV y diseñado para ofrecer una durabilidad proyectada de hasta 12 años de exposición continua, aspecto que aún se encuentra en etapa de prueba. Mediante perforaciones realizadas con láser según un patrón algorítmico, la estructura genera sombras irregulares y dinámicas.
A diferencia de los toldos o velas tradicionales —que generan una sombra uniforme, acumulan agua de lluvia y suelen retener el aire caliente debajo—, este sistema permite que el aire circule y que el agua traspase la superficie. Asimismo, parte del tejido queda suspendido, lo que le permite moverse de forma libre con el viento y simular el movimiento natural de la vegetación.
Una alternativa para la infraestructura urbana
Desde el mes de julio, una plaza en Kiel cuenta con una instalación de 100 metros cuadrados de este tejido. La iniciativa está pensada para instalarse de manera rápida y sin necesidad de realizar obras complejas, lo que facilita su colocación en suelos pavimentados, áreas sobre subterráneos o para usos temporales en la vía pública.
La necesidad de disponer de sombras en las áreas urbanas responde al impacto del calor extremo. Un estudio enfocado en núcleos urbanos de Europa señala que el 40% de las muertes por calor urbano podrían prevenirse con una mayor presencia de arbolado. Por su parte, un análisis sobre 806 ciudades determinó que incrementar la cobertura arbórea logra disminuir la temperatura de las superficies hasta 1,5 °C al mediodía, mientras que otras investigaciones demuestran una reducción de entre 1 y 2 °C en la temperatura equivalente fisiológica en zonas peatonales. Frente a la lentitud del crecimiento de nuevos árboles y las restricciones de espacio, este desarrollo busca aportar alivio térmico de forma inmediata.