El Festival de San Sebastián albergó el estreno mundial de «5 minutos más» («5 More Minutes»), el nuevo largometraje dirigido por Javier Ruiz Caldera y escrito y protagonizado por Berto Romero. La película, que compite en la sección oficial del certamen, combina comedia negra, ciencia ficción y suspenso a partir de una trama centrada en saltos en el tiempo.
La producción es impulsada por Movistar Plus+, El Terrat (integrada en The Mediapro Studio) e Ikiru Films, mientras que la firma Filmax está a cargo de la distribución en España y de las ventas internacionales.
Una pareja, una casa de campo y un bucle temporal
La historia sigue a un matrimonio que busca recuperar su relación desgastada retirándose a una casa de vacaciones en la zona rural de Girona, España. La pareja está interpretada por Berto Romero (conocido por «El otro lado») y Belén Cuesta («La trinchera infinita»). Al llegar, son recibidos por Carlos, el administrador de la propiedad, un personaje interpretado por Javier Cámara («Hable con ella») en un rol inusual y distante.
Poco después de recibir las llaves de la vivienda, el tiempo sufre un retroceso de cinco minutos. A medida que esta alteración se repite de manera consecutiva, los protagonistas caen en una paranoia creciente en el marco de una situación de apocalipsis global articulada bajo la lógica de una pesadilla.
Tomas de cinco minutos y la elección musical
En el aspecto formal, la película destaca por estar compuesta por tomas coreografiadas de cinco minutos de duración. Ruiz Caldera explicó que, si bien se trabajó con improvisación durante los ensayos previos, el rodaje requirió una precisión de tiempos extrema para garantizar que la narrativa mantuviera la espontaneidad requerida en pantalla.
En cuanto a la ambientación sonora, la obra abre y cierra con la canción «In Dreams» de Roy Orbison. El director indicó que la elección buscó aportar un tono hipnótico y misterioso para señalar desde el comienzo que no se trata de una comedia tradicional, aprovechando además la resonancia que la canción posee por su uso en la película «Blue Velvet» de David Lynch.