La directora Trudie Styler presenta Up Against It, un largometraje británico que combina comedia y drama familiar con un elenco encabezado por Antonio Banderas, Eva Birthistle, Úrsula Corberó, Arinzé Kene y Forest Whitaker, junto a la joven actriz Eden Hamilton.
La historia se centra en la compleja dinámica de una familia reconstituida tras el divorcio y las complicaciones médicas que enfrentan cuando la enfermedad de su hija vuelve a irrumpir en sus vidas.
La reaparición de una enfermedad y un dilema ético
La trama sigue a Rose (Eden Hamilton), una adolescente de 14 años que vive entre dos realidades encontradas. Por un lado, su madre Saffron (Eva Birthistle), una asistente legal que acaba de comprometerse con el psiquiatra Kingsley (Arinzé Kene) el mismo día en que se oficializa su divorcio. Por el otro, su padre Álvaro (Antonio Banderas), un reconocido músico clásico que convive con Lara (Úrsula Corberó), una joven violonchelista.
El frágil equilibrio entre ambas partes colapsa cuando el cáncer de Rose, que se mantenía inactivo, regresa. Ante la urgencia médica, el doctor Abara (Forest Whitaker) les informa que la joven necesita un trasplante de células madre. Para acelerar las posibilidades de encontrar un donante compatible, el médico plantea una alternativa científica: concebir un hermano biológico mediante técnicas de medicina moderna que no requieren intimidad entre los padres.
Esta propuesta abre interrogantes éticos y conflictos de convivencia, ya que implica la aceptación de las nuevas parejas de ambos progenitores y plantea el dilema de concebir un hijo con el propósito de salvar a su hermana.
Las observaciones de la crítica
Según la reseña del medio especializado Variety, firmada por Siddhant Adlakha, la película destaca por sus sólidas actuaciones y por plantear premisas contemporáneas interesantes. Sin embargo, la crítica señala que la producción pasa de largo sobre las encrucijadas morales que la misma historia propone, sin profundizar en su carga dramática ni en su potencial cómico.
Asimismo, el análisis apunta que, a medida que avanza el relato, la propia Rose va perdiendo protagonismo en su conflicto médico, cediendo el foco principal a las discusiones y la vida sentimental de sus padres.