El mapa que expone la presión del turismo en Europa y sus focos críticos

Durante 2024, Europa alcanzó una marca histórica en el sector turístico al superar por primera vez los 3.000 millones de pernoctaciones en alojamientos oficiales, lo que representó un crecimiento del 2,2% en comparación con el año anterior. Así lo revelaron las cifras publicadas por Eurostat, la oficina estadística de la Comisión Europea.

Sin embargo, la distribución de los visitantes a lo largo del territorio continental dista mucho de ser pareja. El mapa elaborado por el organismo pone en evidencia una fuerte desigualdad geográfica en la intensidad turística y expone la creciente presión sobre los servicios públicos, el mercado de la vivienda y la vida cotidiana de la población local en determinadas zonas.

Los países con mayor concentración de visitantes

En el balance por países, España lideró la lista de noches en alojamientos turísticos con un volumen cercano a los 500 millones de pernoctaciones. Le siguieron Italia con 458 millones, Francia con 451 millones y Alemania con 441 millones. Junto a una quinta nación que completa el grupo principal, este conjunto de países concentró el 61,6% de todas las noches registradas en la Unión Europea.

En el extremo opuesto se ubicaron naciones con menor flujo turístico o menor superficie, como Luxemburgo (3,4 millones de pernoctaciones), Letonia (4,7 millones) y Estonia (6,6 millones).

El impacto en relación con los residentes

Para analizar la presión sobre las comunidades receptoras, Eurostat cruzó la cantidad de pernoctaciones con la cifra de habitantes. Aunque la media europea se situó en 6,7 noches de turistas por residente al año, la brecha territorial es amplia.

A escala nacional, Croacia encabezó la intensidad turística con una proporción de 24 noches por habitante, seguida por Malta con 20 y Chipre con 19.

A nivel regional, las diferencias son aún más marcadas. Los puntos de mayor saturación coinciden con destinos insulares y de montaña. Los casos más drásticos documentados por el estudio corresponden a Fuerteventura y Lanzarote, con 118.700 y 117.800 pernoctaciones por cada 1.000 habitantes, respectivamente. Valores sumamente elevados también se registraron en varias islas griegas del mar Egeo y en zonas cordilleranas de Austria.

Mediciones conservadoras

El propio organismo estadístico remarcó que estos datos ofrecen una perspectiva conservadora respecto de la realidad. Las estadísticas oficiales no contemplan a los excursionistas que realizan visitas de un día sin pernoctar, ni a las personas que se hospedan en alojamientos no registrados a través de plataformas informales.

Asimismo, las cifras dejan fuera las estancias en segundas residencias o en casas de familiares y amigos, además de no incluir factores como la estacionalidad en temporada alta o la capacidad de absorción de cada infraestructura urbana.