Aumenta la presencia de ballenas y mantarrayas en Granada

En los últimos años, la franja litoral de la costa de Granada ha experimentado una transformación notoria en la presencia de megafauna marina. Especies cuya aparición solía ser excepcional, como ballenas, mantarrayas gigantes y tortugas, se observan ahora con mayor frecuencia en zonas como La Herradura y Almuñécar.

El fenómeno fue advertido por buceadores locales y respaldado por especialistas. Marcos González, propietario del centro de buceo Open Water en La Herradura, señaló que tras toda una vida observando la fauna del Mediterráneo, los patrones habituales entre estaciones variaron y los cambios se acrecentaron recientemente.

Incremento de especies e intervenciones en la zona

Entre los animales avistados en el litoral granadino destacan varias especies cuya presencia resulta llamativa:

  • Ballenas: González recordó que su primer gran avistamiento en la zona ocurrió hace tres años. Durante el año pasado, en una sola jornada, se llegaron a contabilizar más de diez ejemplares entre La Herradura y Almuñécar.
  • Mantarrayas gigantes (móbulas): Se trata de un animal que no solía observarse en el lugar. Tras ver inicialmente un par, las observaciones aumentaron hasta llegar a diez o doce ejemplares juntos en un mismo día, un fenómeno sobre el que coinciden desde el Oceanogràfic de Valencia.
  • Tiburón azul o tintorera: Recientemente se divisó un ejemplar de esta especie catalogada en peligro crítico en el Mediterráneo, donde sufrió un declive del 90% en los últimos 50 años debido a la sobrepesca. En la zona incluso se registraron imágenes del animal copulando.
  • Tortugas marinas: Pasaron de observarse de manera muy esporádica a registrarse por decenas. Tras un temporal de invierno que mantuvo el mar revuelto durante 53 días, se hallaron entre siete y ocho tortugas, dos de ellas exhaustas por no haber podido alimentarse. Se dio aviso al 112 y un equipo especializado las rescató, recuperó y devolvió al mar en la playa.

Ante el incremento de fauna inusual, en el centro de buceo comenzaron a organizar salidas denominadas «safaris», excursiones en las que navegan junto a especialistas para observar las distintas especies de la zona.

La explicación científica detrás del fenómeno

Desde el punto de vista científico, Luis Sánchez Tocino, exprofesor de Zoología Marina de la Universidad de Granada, resaltó la presencia de cetáceos de gran tamaño como el rorcual común —cuya subpoblación mediterránea está en peligro y se calcula entre 1.300 y 1.700 individuos— y la yubarta o ballena jorobada.

De acuerdo con el especialista, estos animales permanecieron en el litoral de Granada más tiempo del habitual, llegando a escucharse cómo se alimentaban desde la orilla. La razón principal de estos desplazamientos es la comida: al ser especies migratorias, los cetáceos siguen rutas en busca de alimento, el cual asciende a la superficie impulsado por las corrientes marinas profundas.