Las primeras pruebas del iPhone Duo permiten conocer de cerca el comportamiento del nuevo dispositivo plegable de Apple. Tras probarlo en las salas de demostración de la compañía, quedan al descubierto diversos detalles sobre su diseño, peso, ergonomía y cómo resolvió la marca el reto del pliegue en la pantalla.
Diseño, dimensiones y peso en mano
El iPhone Duo tiene un peso de 254 gramos. En la mano transmite una sensación de solidez y densidad. Cerrado resulta compacto, con una superficie similar a la de un pasaporte, aunque presenta un grosor de 11,3 milímetros que se nota al llevarlo en el bolsillo.
Al abrirlo completamente, la estructura se reduce a un grosor de 5,2 milímetros, siendo más fino que otros modelos de la marca como el iPhone Air. En su interior se integran dos baterías junto con el resto de los componentes del equipo.
Materiales y funcionamiento de la bisagra
El acabado exterior está hecho en titanio pulido a espejo. Si bien le aporta un aspecto vistoso, resulta algo resbaladizo, lo que dificulta abrir el teléfono utilizando una sola mano. Con dos manos el movimiento se efectúa sin problemas.
La bisagra tiene un comportamiento firme, mantiene la posición en el ángulo en el que se la deje y cuenta con un cierre magnético. Al sostenerlo abierto del todo, los dedos quedan apoyados sobre la pantalla exterior, marcando huellas en esa superficie. En un móvil que cuesta casi como dos iPhone 17 Pro, el uso de fundas de protección se perfila como una alternativa habitual para mejorar el agarre.
El pliegue de la pantalla
Respecto al pliegue central, con la pantalla encendida y observada de frente resulta prácticamente imperceptible. Al pasar el dedo por el centro se percibe una leve ondulación o valle mínimo. Si se inclina el equipo para que la luz impacte de forma diagonal, se divisa una línea tenue. Se trata de uno de los pliegues menos visibles en dispositivos de este tipo, aunque sigue estando presente.