Un homenaje textil preserva la memoria de las víctimas del 11S

A partir del dolor causado por los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001, miles de personas alrededor del mundo volcaron su duelo en piezas de tela. Esa iniciativa colectiva dio forma a una obra conmemorativa que rinde tributo a cada una de las 2.977 víctimas fatales. En la actualidad, esta colección forma parte del acervo permanente del Museo Internacional del Quilt, perteneciente a la Universidad de Nebraska-Lincoln, en Estados Unidos.

El proyecto, denominado United in Memory 9/11 Quilt Project, consta de 142 paneles de gran tamaño que incluyen un bloque individual dedicado a cada persona fallecida durante los ataques. En conjunto, las piezas abarcan una superficie total de 15.000 pies cuadrados, configurando tanto un memorial como un registro histórico de carácter personal sobre el hecho acontecido en suelo estadounidense.

El origen de la iniciativa comunitaria

La creación del proyecto estuvo a cargo de Corey Gammel y Peter Marquez, dos residentes de Long Beach, California. Tras visitar la zona de Ground Zero poco tiempo después de los atentados y ante el sentimiento de impotencia por lo sucedido, comenzaron a convocar colaboradores mediante un sitio web y a través del boca a boca. La propuesta reunió a unas 3.600 personas provenientes de 18 países, entre tejedores, artesanos, familiares, amigos de las víctimas y voluntarios que buscaban una vía para canalizar el dolor.

Según explicó Carolyn Ducey, excuradora de colecciones de la institución ya retirada, la confección de mantas es una práctica habitual en la comunidad textil frente a sucesos traumáticos, dado que permite documentar los acontecimientos al tiempo que se atraviesa el proceso de duelo.

Preservación y conservación en el museo

Las piezas, confeccionadas en paneles individuales de 10 por 10 pies, fueron adquiridas por el museo en 2015. Durante años, Gammel trasladó la obra en un vehículo de carga para exhibirla en distintas ciudades. No obstante, al comenzar a experimentar problemas de salud, buscó un espacio definitivo que garantizara la conservación de los trabajos a largo plazo. Gammel falleció en 2021, según confirmaron sus allegados.

Al llegar la colección al museo, el equipo especializado inició los trabajos de preservación, que incluyeron tareas de aspirado y catalogación minuciosa de cada fragmento. Durante este proceso, los conservadores identificaron además bloques vinculados al estado de Nebraska, como el realizado en memoria de Paul Eckna, un neoyorquino egresado de la Universidad de Nebraska que trabajaba en el sector financiero y falleció en la Torre Norte. La obra también incluye homenajes a otros oriundos de ese estado caídos en los ataques, como Julie Geis, el capitán de la Marina Larry Getzfred, Monte Hord y Jennifer Dorsey Howley.

Desde la dirección ejecutiva del museo, a cargo de Leslie Levy, remarcaron que la posibilidad de reunir la totalidad de los paneles ofrece una dimensión acabada sobre la magnitud del 11 de septiembre, al conservar tanto la escala general de la tragedia como las expresiones personales dedicadas a cada una de las víctimas.