Un joven dejó Valencia para abrir un bar en un pueblo de 96 vecinos

Con 23 años, el valenciano Mario Pérez tomó una decisión a contramano de la mayoría de los jóvenes de su generación. En 2023 decidió armar las valijas y mudarse desde Valencia hacia Valdemoro-Sierra, una pequeña localidad en la comarca de la Serranía Media, en Cuenca, que cuenta con apenas 96 vecinos según los registros del INE.

Costos bajos y la posibilidad de independizarse

Tras trabajar durante dos años como camarero en el lugar, Mario logró abrir su propio negocio: el Bar Haro. El joven remarca que concretar este proyecto en una gran ciudad habría sido casi imposible debido a los altos costos de los alquileres comerciales, el valor de la vivienda y la fuerte competencia.

Siendo el menor de nueve primos que viven en Valencia, asegura que los elevados gastos de la vida urbana dejan muy poco margen de beneficio para proyectar a futuro. En cambio, el menor costo de vida en el entorno rural le permitió tener su propio local y mudarse a su propia casa.

Vida en comunidad y oferta de trabajo

Más allá del plano económico, el hostelero destaca el valor del apoyo mutuo entre los habitantes del pueblo. Remarca que ante cualquier necesidad técnica o personal cuenta con la ayuda directa de sus vecinos, un estilo de vida que contrasta con el de las grandes urbes.

Desde su radicación en 2023, Pérez sostiene que le han ofrecido más puestos de trabajo de los que pudo asumir, y señala que la principal carencia en la zona es la escasez de gente joven que decida instalarse allí.