«The Burning Giants»: cine tailandés sobre el conflicto indígena

El cineasta tailandés Phuttiphong Aroonpheng regresó a la sección Orizzonti del Festival de Cine de Venecia con su nuevo largometraje, The Burning Giants. Años después de haber ganado en ese mismo apartado con su obra Manta Ray en 2018, el director vuelve a la competencia con una propuesta distópica centrada en el desalojo violento y la asimilación forzada de una comunidad indígena en Tailandia.

Un relato inspirado en hechos reales

La idea del guion tiene su origen en los acontecimientos ocurridos en 2014 tras el asesinato del activista Porlajee «Billy» Rakchongcharoen. Este portavoz pertenecía a la etnia Karen, un pueblo originario que habita en las regiones montañosas del oeste de Tailandia y que fue expulsado por las autoridades mediante incendios y métodos de dispersión, crímenes que fueron negados e ignorados por el Estado. La lengua y la cultura Karen tienen un papel central en el desarrollo del filme.

Misterio y niebla tóxica

La historia de The Burning Giants comienza con Yak, un hombre interpretado por el actor Awat Ratanapintha, quien huye por la ladera de una montaña sospechado de estar infectado. Finalmente es capturado y detenido por policías armados que llevan máscaras de gas. En ese entorno, una extraña enfermedad causada por una niebla tóxica e invisible quema la piel de cualquier persona que entre en contacto con ella.

Con la fotografía a cargo de Emo Weemhoff, la película muestra paisajes de bosques cubiertos por la bruma y cielos de tonos violetas para construir un clima denso y enigmático. Fiel a su estilo, Aroonpheng recurre a una narrativa elíptica y fragmentada que aborda la problemática del despojo de tierras y la violencia estatal sin recurrir a explicaciones sencillas.