El rapero estadounidense Macklemore salió a responder a las repercusiones generadas tras manifestar públicamente su apoyo a Palestina durante una reciente presentación musical. El artista aclaró que sus expresiones no constituyen un ataque contra la comunidad judía, sino una postura en favor de los derechos humanos y la convivencia pacífica.
Las declaraciones en el escenario y la posterior aclaración
Durante su presentación del viernes por la noche en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, donde actuó como telonero de Ed Sheeran, el músico dirigió un mensaje a la multitud en el que sostuvo que quería que los habitantes de Gaza y Cisjordania supieran que no se había olvidado de ellos. En ese contexto, afirmó que cada ser humano que camina sobre la Tierra merece exactamente la misma libertad.
Ante las reacciones que provocaron sus palabras, el cantante dio mayores detalles sobre su pensamiento el sábado por la noche. «A todos mis hermanos y hermanas judíos: la crítica a Israel, la crítica al apartheid y estar en contra del genocidio no es de ninguna manera una crítica hacia ustedes», expresó. En ese sentido, remarcó que su mensaje promueve la paz y el deseo de que todos los seres humanos sean tratados con dignidad, respeto e igualdad.
Asimismo, el artista amplió su reclamo a otros contextos y regiones. Durante sus dichos, pidió por la libertad de Palestina, Líbano, Cuba, Congo y Sudán, como así también por las personas en Estados Unidos que viven con temor a la Agencia de Inmigración y Control de Aduanas (ICE). «Ninguno de nosotros será libre hasta que todos seamos libres», concluyó.
El pedido impulsado para removerlo del tour
A raíz de lo sucedido en el recital del viernes, el Consejo Israelí-Estadounidense lanzó una petición formal para solicitar que el ganador de cuatro premios Grammy sea desafectado del resto de la gira «Loop» de Ed Sheeran.
A través de la iniciativa, la entidad argumentó que el recital correspondía a un espectáculo musical y no a una marcha de protesta o un acto de activismo político. Si bien la organización no puso en duda el derecho del artista a sostener posturas ideológicas, cuestionó el límite de utilizar un concierto masivo para difundir una agenda de carácter político.