Louis Garrel bromeó sobre la forma de dirigir de Nanni Moretti

El director italiano Nanni Moretti presentó en el Festival de Venecia su nueva película, It Will Happen Tonight, un drama romántico protagonizado por el actor francés Louis Garrel y la italiana Jasmine Trinca. Durante la conferencia de prensa del filme, Garrel aprovechó para bromear sobre lo que definió como «el método Moretti» de actuación, en el marco del regreso del cineasta a la muestra veneciana tras 37 años de ausencia.

El proyecto representa la primera incursión de Moretti en el género del romance como tal. El realizador, que contó con nueve producciones en competencia en el Festival de Cannes a lo largo de su carrera y obtuvo allí la Palma de Oro en 2001 por La habitación del hijo, explicó que esta vez buscó probar cosas distintas junto a sus guionistas, Valia Santella y Federica Pontremoli, para construir una historia de amor potente.

Inspirada en relatos de Eshkol Nevo

La trama de la película se basa libremente en la serie de relatos breves Hungry Heart, del autor israelí Eshkol Nevo. En su declaración de dirección, Moretti definió a esta obra como un conjunto de historias centradas en el amor, los encuentros, las separaciones y los vínculos entre padres e hijos adultos que acompañan a las personas a lo largo de toda la vida.

Reencuentros y primeras colaboraciones

La película reunió a Moretti con Jasmine Trinca, quien inició su carrera actoral a los 18 años justamente bajo sus órdenes en La habitación del hijo y más tarde actuó en El caimán. La actriz manifestó su conmoción por volver a trabajar con el cineasta, destacando que fue él quien moldeó su concepción sobre el trabajo frente a las cámaras.

Por el contrario, para Louis Garrel fue la primera experiencia bajo la dirección del autor italiano. Garrel, conocido por su trabajo en las dos entregas de Los tres mosqueteros y con un próximo proyecto junto a Sydney Sweeney en Custom of the Country, sumó momentos distendidos a la presentación al recordar anécdotas del rodaje, como el día en que debió filmar una escena jugando al básquetbol y encontró al propio director esperándolo en la cancha.