América Latina cuenta con un sector espacial emergente que atrae cada vez más la atención de agencias públicas y empresas privadas internacionales. Laura Delgado López, investigadora de la Florida International University (FIU), abordó el panorama de la región y sus perspectivas de desarrollo en el ámbito aeroespacial.
La ventaja geográfica del ecuador
Uno de los principales puntos a favor de varios países latinoamericanos es su proximidad al ecuador terrestre. Como la Tierra es un elipsoide oblato, los puntos ubicados cerca de la línea ecuatorial recorren una distancia mayor durante la rotación diaria del planeta. Esto genera una velocidad lineal superior en comparación con zonas cercanas a los polos.
Según explicó Delgado López en diálogo con Xataka y tras su aporte en un informe de la revista Americas Quarterly, este fenómeno físico brinda un impulso adicional a los cohetes al momento del despegue. Dicha aceleración resulta especialmente útil para el envío de satélites hacia órbitas de baja inclinación y hacia la órbita geoestacionaria, las cuales se sitúan sobre la zona ecuatorial.
Seguridad y estabilidad para los lanzamientos
A las ventajas de la física se le suman condiciones de seguridad e infraestructura. La especialista remarcó que las bases ubicadas en las cercanías del ecuador suelen emplazarse en territorios despejados y alejados de grandes centros urbanos, lo que reduce significativamente los riesgos ante posibles accidentes durante las misiones.
A su vez, estas zonas presentan una mayor estabilidad en términos de fenómenos meteorológicos extremos, como los huracanes, y menores riesgos vinculados a conflictos bélicos. Todas estas características posicionan a la región como un entorno idóneo para el desarrollo de plataformas de lanzamiento seguras y competitivas a nivel mundial.