Un equipo de investigadores de la Universidad de Córdoba logró identificar con precisión un tramo de 1.160 metros de la vía Corduba-Emerita a la altura de Mellaria, paraje ubicado en el actual municipio de Fuente Obejuna, en la provincia de Córdoba. Esta antigua calzada romana constituía una de las arterias de comunicación y transporte de mercancías más relevantes de Hispania.
El hallazgo fue realizado por la Unidad Patricia de la Universidad de Córdoba (UCO) y los integrantes del proyecto Ager Mellariensis, bajo la dirección del arqueólogo Antonio Monterroso. Los especialistas han denominado a este trayecto como «la autopista de los metales», debido a que por sus vías se trasladaban los recursos mineros extraídos en Sierra Morena hacia distintos puntos del Imperio romano.
Una arteria estratégica para el comercio de minerales
La vía Corduba-Emerita conectaba la ciudad de Corduba (Córdoba) con Emerita Augusta (Mérida, capital de la Lusitania romana), abarcando un recorrido total de 144 millas romanas, equivalentes a unos 213 kilómetros. Durante su etapa de mayor esplendor, entre los siglos I y II d.C., la calzada permitía el traslado de valiosos cargamentos:
- Cobre proveniente de Cerro Muriano y del Alto Guadiato.
- Plata y plomo procedentes de la comarca de Los Pedroches.
- Cinabrio y mercurio extraídos de las minas de Almadén (la antigua Sisapo), un mineral estratégico cuyo transporte contaba con escolta militar.
Según explicó el director de las excavaciones, este trayecto es considerado el primero de todos los viarios económicos de la Bética. La producción minera transportada por esta vía se reorganizaba en Corduba y luego descendía por el río Betis (actual Guadalquivir) con destino a Roma.
Logística y avances mediante tecnología LiDAR
Los carros de carga pesada que transitaban la calzada avanzaban entre 20 y 30 kilómetros diarios, por lo que completar los 213 kilómetros exigía entre 7 y 10 jornadas con relevos en postas fijas. Por su parte, el correo urgente imperial lograba cubrir hasta 150 kilómetros por día mediante el cambio de caballos.
Para la detección de las estructuras se utilizó la tecnología del Plan PNOA-LiDAR del Instituto Geográfico Nacional. A través de este sistema de teledetección, la UCO amplió en 2024 la documentación del tramo en Puente Nuevo y detectó restos en El Bujardillo (Belmez), Los Tejares (Peñarroya-Pueblonuevo) y El Cascajoso (Hinojosa del Duque), pasando de seis a veinte kilómetros documentados sin realizar excavaciones con pala.
Estructura urbana y yacimiento funerario
En el trazado urbano de Mellaria, la calzada determinaba el ordenamiento de la ciudad. En el sitio se conservan losas del pavimento original y registros de hasta cuatro remodelaciones superpuestas entre los siglos III y V, sobre una base de guijarros que conforma una estratigrafía de casi dos metros de espesor.
Asimismo, en el sector por donde la vía abandonaba la ciudad hacia el oriente, los arqueólogos documentaron al menos 450 metros de calzada rodeados de monumentos funerarios. En ese sector se halló un recinto de 30 por 30 metros con una edícula funeraria y fragmentos de una estatua de mármol.