Anthropic, la empresa desarrolladora de la inteligencia artificial Claude, se enfrenta a una nueva batalla judicial en Estados Unidos. Las editoriales Sony Music Publishing y Warner Chappell Music, junto con otras firmas del sector, presentaron una demanda acusando a la compañía y a sus cofundadores, Dario Amodei y Benjamin Mann, de llevar a cabo una apropiación masiva de propiedad intelectual para entrenar sus modelos.
El recurso fue ingresado ante el Tribunal de Distrito de Estados Unidos para el Distrito Norte de California mediante un escrito de 48 páginas. En la demanda, las editoriales señalan que la firma cosechó e infringió derechos sobre decenas de miles de obras protegidas, incluyendo canciones populares como «Ain’t No Mountain High Enough» de Marvin Gaye, «Livin’ On a Prayer» de Bon Jovi, «Hallelujah» de Leonard Cohen y «Paper Rings» de Taylor Swift.
El reclamo financiero y las exigencias en la Justicia
Las compañías demandantes formalizaron cuatro cargos principales: infracción directa, infracción contributiva mediante el uso de redes torrent, infracción directa adicional y eliminación o alteración de la información sobre la gestión de derechos de autor. Ante estos puntos, solicitan un juicio por jurado, la destrucción de todas las copias infractoras y que Anthropic detalle con exactitud qué datos empleó para el entrenamiento de Claude.
En el plano económico, las editoriales reclaman compensaciones que alcanzan hasta los 150.000 dólares por cada obra utilizada ilegalmente, sumado a 25.000 dólares por cada infracción vinculada a la manipulación o supresión de los datos de copyright. Este proceso judicial ocurre en un período clave para la firma tecnológica, que busca concretar su salida a bolsa con el objetivo de alcanzar una valoración de 2 billones de dólares.
Antecedentes judiciales e historial de recolección de datos
No se trata del primer litigio que afronta la tecnológica por infracción a los derechos de autor. En septiembre de 2025, la empresa cerró el caso Bartz tras acordar el pago de 1.500 millones de dólares a autores y editoriales, el monto más elevado registrado en el país para este tipo de disputas. En esa oportunidad, el tribunal remarcó que, si bien el uso de obras para instruir inteligencia artificial es legal, la modalidad empleada consistió en una práctica de piratería a gran escala.
A esa causa se suman otros enfrentamientos con la industria discográfica, como el iniciado por BMG por 493 composiciones, y la demanda colectiva impulsada por Concord Music Group y Universal Music Group, donde exigieron más de 3.000 millones de dólares en daños tras acusar a la firma de descargar sin permiso más de 20.000 temas musicales.
Según detalla el texto del nuevo reclamo, en 2021 Benjamin Mann utilizó BitTorrent para descargar al menos cinco millones de libros, mientras que otros integrantes de Anthropic obtuvieron más de dos millones de obras desde Pirate Library Mirror. Asimismo, las editoriales denuncian que la compañía realizó la extracción no autorizada de letras directamente desde las plataformas Musixmatch y LyricFind, servicios que sí abonaban las licencias correspondientes.