Roma evalúa usar sus catacumbas como refugios contra el calor

Frente a las crecientes olas de calor que afectan al continente europeo y especialmente a la región del Mediterráneo, la ciudad de Roma comenzó a explorar una alternativa histórica bajo su propio suelo. El Ayuntamiento de la capital italiana, junto al Instituto Superior para la Protección e Investigación Ambiental (ISPRA), puso en marcha un estudio para analizar la factibilidad de reconvertir la extensa red subterránea de túneles, canteras y catacumbas en refugios climáticos naturales.

La propuesta busca aprovechar las propiedades térmicas del subsuelo para ofrecer espacios de sombra y fresco a la población durante los días de altas temperaturas extremas. De acuerdo con el geólogo del ISPRA, Francesco La Vigna, el suelo cuenta con un elevado potencial de termorregulación e insolación, dado que las variaciones térmicas de la superficie solo logran penetrar unos pocos metros hacia el interior.

Una prueba piloto a temperatura constante

El ISPRA lleva años trabajando en la cartografía del mapa subterráneo romano. Debajo de la superficie de la capital coexisten canteras históricas explotadas para extraer piedra, catacumbas paleocristianas como la de San Calixto, túneles de ferrocarril y refugios antiaéreos construidos durante la Segunda Guerra Mundial.

Actualmente, la iniciativa ya cuenta con un caso piloto en funcionamiento: el Laberinto de la Caffarella. Esta antigua cantera de puzolana funciona como atracción turística y mantiene de forma permanente una temperatura de 15 °C, lo que demuestra la viabilidad de utilizar estos espacios como resguardo ante el calor.

Impacto ambiental y fases del plan

El avance de las temperaturas en la región motivó la búsqueda de soluciones de bajo costo energético. Según datos del Centro Euro-Mediterraneo sui Cambiamenti Climatici, la temperatura media en Roma durante 2024 se situó en 19,7 °C, lo que representó un incremento de 2,5 grados en comparación con el promedio registrado entre 1991 y 2020.

En este escenario, la administración municipal ya presentó una primera etapa de su «Plan contra el Calor», la cual incluyó la habilitación de cientos de puntos de resguardo al aire libre. La opción de habilitar la red subterránea formará parte de una segunda fase del proyecto.

El director de la Oficina del Clima del Ayuntamiento de Roma, Edoardo Zanchini, remarcó que se trata de un proyecto a largo plazo que requerirá evaluaciones detalladas para garantizar que los accesos a estos espacios subterráneos sean seguros y de acceso gratuito para el público.