Guarderías de plantas en Madrid: el servicio gratuito está colapsado

Las vacaciones de verano suelen plantear un dilema recurrente para quienes se ausentan de sus casas, pero en los últimos años se sumó un nuevo integrante al hogar que también requiere atención: las plantas de interior. Ante las elevadas temperaturas estivales en Madrid, surgieron iniciativas gratuitas de guardería vegetal para proteger a las especies del calor extremo mientras sus dueños viajan. Sin embargo, la alta demanda provocó que la capacidad de estos espacios se encuentre totalmente saturada.

Entre las opciones sin costo disponibles este verano en la capital española sobresalen las propuestas del espacio Infinito Delicias y del Círculo de Bellas Artes. Ambas entidades incorporaron este servicio en el marco de sus prestaciones de refugio climático, ofreciendo a los vecinos un entorno adecuado para mantener con vida sus colecciones botánicas.

Cómo funciona el servicio y cuáles son sus requisitos

Para dejar una planta al cuidado de estas guarderías, los usuarios deben cumplir con una serie de condiciones estipuladas por la organización:

  • Solo plantas de interior: únicamente se aceptan especies que no requieran luz solar directa.
  • Control sanitario: es obligatorio comprobar que la planta no tenga ninguna plaga para no poner en riesgo al resto.
  • Equipamiento completo: los ejemplares deben entregarse junto con su maceta y su plato.
  • Límite por persona: se permite un máximo de hasta cinco plantas por usuario.
  • Fechas fijas: la recepción y la devolución se efectúan únicamente en días específicos.

A pesar de estas restricciones, el carácter gratuito del servicio hizo que los cupos se agotaran rápidamente. Quienes buscan conseguir un lugar suelen acercarse en los días de entrega para verificar si se libera algún espacio cuando otros usuarios retiran sus plantas.

Riesgos, instalaciones y alternativas privadas

En las instalaciones de estos centros, las plantas que requieren mayores cuidados —como los bonsáis— son reubicadas en áreas provistas de iluminación artificial específica. De todas formas, el traslado y el cambio de entorno pueden afectar a ciertos ejemplares. Desde la web del Círculo de Bellas Artes aclaran que, aunque brindan la atención adecuada, no se responsabilizan por eventuales pérdidas o imprevistos.

Esta demanda creciente coincide con un auge del coleccionismo de plantas de interior observado desde la pandemia. Ante la falta de vacantes en los centros gratuitos, ganan terreno opciones privadas como Planteka, que ofrece guardería y cuidadores a domicilio, además de ofertas de ‘plantsitters’ en redes sociales y plataformas de compraventa entre particulares.