Desarrollan vacuna contra la gripe en levadura de larga duración

Un equipo de investigadores de la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Míchigan desarrolló un método rápido, económico y seguro para fabricar vacunas contra la gripe utilizando levadura de cerveza (Saccharomyces cerevisiae). Los primeros ensayos realizados en ratones mostraron que este desarrollo genera protección duradera frente a múltiples cepas de la influenza, lo que en el futuro podría evitar la necesidad de recibir una dosis de forma anual.

El avance científico fue presentado en el marco del congreso de la Sociedad Estadounidense de Química (ACS), celebrado en Chicago. La producción global de vacunas antigripales depende en la actualidad de un procedimiento de 80 años de antigüedad que utiliza huevos de gallina, un método lento y costoso que dificulta la adaptación rápida ante la aparición de cepas mutantes.

Una proteína conservada para una protección duradera

A diferencia de las fórmulas tradicionales que apuntan a la hemaglutinina (HA) —una proteína de la superficie viral que muta con rapidez y obliga a actualizar el diseño de la vacuna cada temporada—, los científicos centraron su trabajo en la proteína M2, que resulta esencial para la producción de nuevos virus.

La investigadora Trang Hoang y el profesor de ingeniería química Fei Wen explicaron que la proteína M2 ha permanecido prácticamente sin cambios desde la pandemia de gripe de 1918, mostrando una alta conservación de secuencia entre cepas de influenza A humanas, porcinas y aviarias. Esta característica es clave para frenar posibles pandemias, las cuales suelen originarse cuando el virus salta de una especie a otra.

Producción más rápida y sin huevos de gallina

El procedimiento utiliza la levadura genéticamente modificada para fabricar partículas similares a virus (VLP, por sus siglas en inglés). Estas partículas imitan el tamaño, la forma y el comportamiento del virus pero no contienen el material genético que causa la infección, por lo que resultan seguras.

Al presentar altas cantidades de la proteína M2 en la superficie de estas partículas sintéticas, los científicos lograron desencadenar una respuesta inmune efectiva en los ensayos con ratones. Esta plataforma de producción a base de levadura no requiere incubación en huevos de gallina, lo que permite fabricar grandes volúmenes de vacuna de manera más ágil y a menor costo.