En 1984, cuando la computación personal comenzaba su avance masivo, Ken Sakamura, profesor de la Universidad de Tokio, puso en marcha el proyecto TRON (The Real-time Operating system Nucleus). La propuesta no se limitaba a crear un programa para computadoras de escritorio, sino que aspiraba a convertirse en la base de una familia de sistemas operativos aplicables a vehículos, sistemas industriales, equipos de telecomunicaciones y objetos de uso diario.
A diferencia de los modelos cerrados de la época, TRON se diseñó como un marco de trabajo con especificaciones abiertas y libres de regalías. A partir de esa arquitectura general surgieron distintas ramas técnicas: ITRON para sistemas embebidos en tiempo real, CTRON para el área de las telecomunicaciones y BTRON, la variante destinada a las computadoras personales.
El atraso en el mercado de las PC y la competencia con Microsoft
El desarrollo de BTRON comenzó a mediados de los años ochenta con características avanzadas para la época, como interfaz gráfica, arquitectura multitarea, un sistema particular de gestión de documentos y la capacidad de procesar de manera fluida el complejo conjunto de caracteres del idioma japonés.
Sin embargo, la llegada del software al mercado sufrió demoras significativas. El primer prototipo funcional de BTRON se presentó en 1987, la primera computadora comercial que lo utilizó (la 1B/note) apareció en 1991 y la versión para equipos compatibles con PC recién estuvo disponible en 1994.
Durante ese lapso, la industria informática avanzó a gran velocidad. Microsoft ya comercializaba MS-DOS desde 1981 y había presentado Windows 1.0 en 1985. Para cuando BTRON llegó a las computadoras comerciales, Microsoft ya contaba con la versión japonesa de Windows 3.0 (lanzada en 1991) y con Windows NT en el mercado desde 1993.
Interés estatal y tensiones comerciales
En pleno apogeo tecnológico de Japón, el Ministerio de Comercio Internacional e Industria de ese país consideró la posibilidad de utilizar BTRON como un estándar único para los equipos en las escuelas públicas. Esta iniciativa despertó la atención de los Estados Unidos, donde un estándar oficial promovido por el gobierno japonés se percibió como una potencial barrera comercial para las empresas tecnológicas estadounidenses.
Debido a estas presiones comerciales en el ámbito internacional y al rápido dominio alcanzado por el ecosistema de Microsoft en el sector informático, BTRON no logró consolidarse en las computadoras personales, aunque sus especificaciones base continuaron utilizándose en otros desarrollos industriales y dispositivos electrónicos.