Unitree alcanza una valuación de 50.000 millones tras su salida a bolsa

La empresa china de robótica Unitree concretó su debut en la bolsa de Shanghái con una respuesta masiva por parte de los inversores. En su oferta pública inicial, la compañía recaudó alrededor de 904 millones de dólares, y sus acciones registraron subidas de más del 600% durante la jornada para cerrar con un incremento cercano al 460%. De esta manera, la firma alcanzó una capitalización bursátil de 50.000 millones de dólares, impulsada por una demanda minorista que superó por miles de veces la cantidad de títulos disponibles.

A pesar del entusiasmo financiero, la elevada cotización contrasta con la situación real de la industria, donde la adopción masiva de robots humanoides todavía se encuentra en una fase preliminar.

La visión tecnológica y las limitaciones actuales

Unitree es reconocida por su liderazgo en el segmento de cuadrúpedos robóticos asequibles, área en la que comercializó miles de unidades. En el campo de los modelos humanoides, estimaciones de Reuters indican que la firma entregó unas 18.000 unidades hasta julio. Sin embargo, la valuación de la compañía responde más a las expectativas de crecimiento futuro que a los ingresos actuales.

El director ejecutivo de la empresa, Wang Xingxing, señaló que la robótica aún aguarda por su propio «momento ChatGPT». Este hito implicaría que los autómatas puedan comprender instrucciones generales y realizar tareas inéditas sin necesidad de ser programados de manera explícita para cada una. Según las estimaciones de Wang, esta evolución podría demorar entre dos y tres años en un escenario optimista, o extenderse de cinco a diez años. En el presente, los robots humanoides siguen siendo costosos, lentos y limitados en su versatilidad.

Impulso estatal en el mercado interno

Un relevamiento publicado por Financial Times reveló que una porción significativa de la demanda actual de estos equipos no proviene de empresas que los aplican a tareas productivas directas. En cambio, surge de más de 90 centros de entrenamiento financiados por gobiernos locales en China.

Estos organismos adquieren los robots para capturar datos de movimiento e instrucción, que luego venden a los propios fabricantes para perfeccionar el software. Este esquema busca acelerar el desarrollo técnico, de manera similar a las estrategias previas del Estado chino en sectores como los vehículos eléctricos, las baterías y los paneles solares. En aquellos antecedentes, la intervención estatal generó sobredemanda y disputas de precios, pero también consolidó empresas con presencia global.

Dudas sobre la valoración bursátil

Analistas consultados por Financial Times indicaron que la cotización alcanzada por Unitree resulta difícil de justificar si se toman en cuenta únicamente sus ventas y beneficios actuales. Si bien existe la posibilidad de que el precio actual responda a una burbuja especulativa, los inversores parecen estar apostando de forma anticipada a una transformación industrial que aún está en proceso de maduración.