El matrimonio infantil es legal en el triple de países que el gay

En la actualidad, las legislaciones del mundo presentan una marcada diferencia entre la extensión del matrimonio entre personas del mismo sexo y la permisividad de las uniones de menores de edad. De acuerdo con datos cruzados del Atlas del Matrimonio Infantil e informes internacionales, existen 117 países que permiten que una persona menor de edad se case, mientras que solo 38 reconocen el matrimonio igualitario entre adultos.

La brecha legal y el panorama global

El reconocimiento del matrimonio igualitario alcanza únicamente a 37 Estados miembros de la ONU más Taiwán, tras la incorporación de Liechtenstein y Tailandia entre 2024 y 2025. A este ritmo de aprobación, se suman entre uno y dos países por año a nivel global.

En contraste, la cifra de menores afectadas por el matrimonio infantil sigue siendo masiva. Unas 640 millones de niñas y mujeres vivas en la actualidad se casaron siendo menores de 18 años. De acuerdo con el Fondo de Población de Naciones Unidas, cada año se agregan 12 millones de casos más, lo que equivale a una niña casada cada tres segundos.

A pesar de que la proporción global cayó del 21% al 19% en los últimos cinco años, los cálculos de UNICEF indican que el avance tendría que ser veinte veces más rápido para lograr la erradicación fijada para el año 2030. En regiones como el África subsahariana, mantener el ritmo actual requeriría más de dos siglos para poner fin a esta práctica.

Situaciones críticas y diferencias legislativas

Las tasas más altas de matrimonio infantil se concentran en África. Níger encabeza el listado mundial con un 76% de sus niñas casadas antes de cumplir los 18 años, seguido por Chad con un 61%. Además, nueve países —entre los que están Malí, Somalia y Nigeria— combinan elevadas cifras de matrimonio menor con la práctica de la mutilación genital femenina.

La falta de normativas o la presencia de excepciones en las leyes nacionales explican la vigencia de estos números en distintas regiones:

  • Yemen: Ni el código civil ni los tribunales religiosos fijan una edad mínima legal. Cuatro millones de niñas yemeníes se casaron antes de los 18 años, de las cuales 1,4 millones lo hicieron antes de los 15.
  • Líbano: Carece de un código civil de matrimonio. Cada una de las 18 comunidades religiosas reconocidas impone sus reglas, existiendo tribunales confesionales que aceptan casamientos desde los 15 años.
  • Estados Unidos: No posee una ley federal unificada al respecto. Treinta y tres estados admiten el matrimonio infantil mediante diversas excepciones, y tres de ellos (California, Misisipi y Nuevo México) no establecen ningún límite de edad mínimo si se cumplen determinados requisitos. En la vereda opuesta, 17 estados lo prohibieron de forma absoluta, proceso iniciado por Delaware en 2018.
  • España: Hasta la reforma de 2015, la ley permitía que un juez autorizara el matrimonio desde los 14 años. La reforma legal fijó el piso en los 16 años con emancipación previa. Entre 1975 y ese cambio normativo, los registros oficiales contabilizaron 28.685 bodas de menores de 15 años.

Avances normativos y consecuencias de salud

En medio de este escenario, diversos países de la región modificaron sus marcos legales recientemente. Chile estableció la mayoría de edad como un requisito esencial en el año 2022. Por su parte, Colombia prohibió el matrimonio infantil sin excepciones en febrero de 2025, y Bolivia adoptó una medida similar en septiembre de ese mismo año.

Las consecuencias del matrimonio precoz impactan directamente en la salud de las menores. Según datos de Naciones Unidas, nueve de cada diez partos en adolescentes ocurren en niñas que ya estaban casadas antes de cumplir los 18 años. Asimismo, las complicaciones derivadas del embarazo y el parto constituyen la principal causa de muerte a nivel global en mujeres de entre 15 y 19 años.