Los 6 dramas económicos que dejó el kirchnerismo

La década que precedió al actual gobierno tuvo frente a sí la mejor ventana económica que percibió esta república en su historia: soja en máximos y tasas internacionales en mínimos, y sin embargo, dejó al país con seis dramas económicos: 1) abultado déficit fiscal, 2) un cepo cambiario que drenó de reservas al Banco Central, 3) aun en un mundo de tasas internacionales al 0%, culminamos en default, 4) híperinflación contenida originada por la sustancial emisión monetaria que financió al déficit, 5) recesión y desempleo creciente, 6) y por sobre todo, 32% de pobres.

La tríada del cambio
Primero, al peronismo le pido dignidad, esa dignidad que deberá aflorar cuando deje de hablar en tercera persona como si los problemas actuales los hubiera generado la administración a cargo del presidente Mauricio Macri. Segundo, al presidente Macri le pido que sea más estricto con su segunda línea, esa línea que se viene equivocando casi con sesgo amateur en cuestiones críticas. Sigo sin entender por qué remuneramos piqueteros con el esfuerzo de los contribuyentes honestos y al mismo tiempo les pedimos sacrificio a los docentes. Tercero, a los 43 millones que vivimos en la República Argentina, les comento que de una crisis no se sale sin actitud y esfuerzo supremo. Argentina necesita de cada uno más que nunca. Parar y piquetear no es la actitud que nos sacará de la pobreza, eso sólo enriquece a los sindicalistas y piqueteros. Sólo el esfuerzo y el trabajo permitirán que la generación que sigue pueda vislumbrar alguna luz al final del túnel. Nosotros, la generación actual, esa que convalidó la década más infame de nuestra historia, deberá sentir la responsabilidad de, al menos, reencaminar este país hacia lo que alguna vez fuimos. Los reclamos de la sociedad argentina son legítimos, pero nos estamos equivocando en la forma de exaltarlos: no es parando que se reduce la pobreza, sino trabajando más.